Vida

La importancia de leer la letra pequeña: joven denuncia el uso de su cara en anuncios sin su permiso

"Espero que mi historia sea un ejemplo curioso para que tengas cuidado con lo que firmas"

· Ha protagonizado de forma involuntaria campañas de inmigración, de cosmética, ha aparecido en webs de citas...

"Espero que mi historia sea un ejemplo curioso para que tengas cuidado con lo que firmas"

· Ha protagonizado de forma involuntaria campañas de inmigración, de cosmética, ha aparecido en webs de citas...

Shubnum Khan es una escritora y periodista sudafricana. En 2012, formó parte del top 200 jóvenes más prometedores de Sudáfrica publicado por el portal The Mail & Guardian. Pero su cara ha dado la vuelta al mundo por motivos que ella misma desconocía hasta hace poco.

El pasado 28 de julio, la escritora publicaba en su perfil de Twitter un hilo en el que contaba cómo su cara había llegado a protagonizar anuncios y a aparecer en webs de todo el mundo sin su permiso.

Hoy les voy a contar la historia de cómo terminé con mi cara en un anuncio de McDonald’s en China“, comenzaba Khan, que seguidamente explicaba que “hace unos seis años, una amiga canadiense publicó una foto en mi muro de FB para decirme que encontró un anuncio mío promocionando la inmigración en un periódico de Canadá”.

Desde entonces, el rostro de Shubnum Khan ha formado parte de anuncios para vender alfombras en Nueva York, rutas de senderismo en Camboya, sedación dental en Virginia Beach, compuestos de cremas antienvejecimiento, como testimonio de una web de citas francesa, en carteles de promoción de productos bancarios, en anuncios de McDonald’s en la India

¿Cómo es posible? La propia Khan ha explicado que, en su etapa universitaria, formó parte de una sesión de fotos gratuitas, a nivel profesional, para un proyecto sobre 100 rostros de diferentes edades y razas de la ciudad de Durban (Sudáfrica). “Al principio, firmamos un formulario de cesión (pensé que era para dar permiso al fotógrafo para usar las fotos para su portafolio). No leímos la letra pequeña. Lo sé. Fue una estupidez“.

Cuando se puso en contacto con el fotógrafo, éste le confirmó que la firma implicaba la cesión de tres instantáneas (de frente, sonriendo, y otra más ‘alocada’) y que ahora eran fotos de stock que él vendía. “Me explicó que lamentaba que me sintiera mal, pero que todo era legal y que nos lo dijo de antemano (realmente no recuerdo a nadie que me dijera que mi foto se convertiría en una foto de archivo y que podría estar distorsionada)”, explica la escritora.

Su denuncia se basa precisamente en el error de no haber leído la letra pequeña, lo que la ha convertido en ‘modelo involuntaria’ de bancos de imágenes online. “Espero que mi historia sea un ejemplo curioso para que tengas cuidado con lo que firmas”.

Además, asegura que nunca ha visto “un centavo” por ser parte de esos anuncios, lo que le lleva a reflexionar sobre el uso de imágenes en campañas promocionales de todo tipo: “esos testimonios son falsos, esos anuncios son falsos. Su guía turístico, su tutor o su futura novia podría ser solo una estudiante al azar de una pequeña ciudad en Sudáfrica que no sabía cómo se utilizaba su imagen“.

  • Eslang

    Por Eslang

    Se escribe con e. Se nos da mejor contar historias que ponernos nombre.

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