Vida

Así disfrutábamos de la vida antes de las stories de Instagram y así lo hacemos ahora

Hace dos años que nos dedicamos a inventarnos cómo contar nuestra vida en un nuevo formato. Instagram Stories copió a Snapchat (y nosotros a ellos un poquito también, como comprobarás si entras en nuestra página principal desde el móvil) y nos dio los filtros, los boomerangs, el zoom ‘chan chan’, los emojis, los gifs, los titulitos en diferentes formatos para que nos impusiéramos una nueva tarea: documentar nuestra cotidianidad en plan creativo.

Ahora tenemos la necesidad de contar qué temperatura hay en la calle y lo mucho que hemos madrugado, no vaya a ser que uno se levante antes y te quite la exclusiva. Nos hemos vuelto adictos a compartir nuestra rutina y momentos de ocio con nuestros amigos, a pensar cómo contamos el día a día para que parezca mejor. Así ha cambiado nuestros hábitos la existencia de las historias de Instagram: ¡Dentro vídeo!

  • Iris Villar

    Por Iris Villar

    Salmantina. Creadora de contenido sin ser youtuber, hago vídeos de vez en cuando. Cinéfila de formación, seriéfila por vocación y snowboarder casi profesional. Sin miedo a admitir que me gustó el final del Lost.

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