Vida

9 señales que pueden indicar que eres una persona tóxica

Revisarse a uno mismo siempre está bien:

· Los comportamientos destructivos a veces forman parte de nosotros sin siquiera darnos cuenta

· ¿Cómo sé si yo soy o no quien propicia las relaciones tóxicas? Se lo preguntamos a una psicóloga

Revisarse a uno mismo siempre está bien:

· Los comportamientos destructivos a veces forman parte de nosotros sin siquiera darnos cuenta

· ¿Cómo sé si yo soy o no quien propicia las relaciones tóxicas? Se lo preguntamos a una psicóloga

Toxic fue la palabra de 2018 para el diccionario Oxford, pero estamos en 2019 y eso ya es so last week. Si aún no has decidido en qué propósito de Año Nuevo centrarte, dejar de lado las relaciones tóxicas puede ser uno bastante útil.

Todas las personas nos hemos visto ahí en algún momento de nuestra vida: en una pareja, en el trabajo o en el entorno familiar, desgraciadamente este tipo de relaciones disfuncionales son más habituales de lo que nos gustaría. “Se distinguen prestando atención a cómo nos sentimos cuando estamos con las personas”, explica la psicóloga Berta Álvarez. “Si nos provocan emociones negativas, es decir, si nos sentimos mal con ellas, perdemos nuestra identidad o forma de ser con ellas, nos alteran de manera que nos es complicado mantener el control y tienen efectos negativos en nuestra vida”, lo más probable es que estemos inmersos en una de ellas.

Imaginemos que en cada trabajo que hemos estado hemos sufrido este tipo de relaciones, o que en nuestro entorno personal se producen con frecuencia, ¿cómo sabemos que no somos nosotros quienes estamos generando estas relaciones tóxicas? “Hay señales de nuestro entorno que nos puede poner en aviso”, indica la psicóloga, y escucharlas es el primer paso para darnos cuenta.

Según Álvarez, estas son algunas de las conductas que pueden indicar que estamos teniendo un comportamiento tóxico:

1. Cuando las personas no quieren estar con nosotros o nos evitan para hablar, nos dan la razón en todo o no nos dicen lo que sienten o piensan.

2. Cuando nuestra forma de hablar es con gritos, palabras hostiles o indirectas.

3. Cuando no nos fijamos en ningún momento en la capacidad de los demás y solo nos fijamos en los errores.

4. Cuando estamos quejándonos todo el rato y no nos alegramos por el logro del resto de personas.

5. Cuando tenemos que trabajar en equipo y ponemos trabas en vez de ayudar. Cuando somos incapaces de escuchar las opiniones de los demás y rechazamos las posibles soluciones que nos aportan sin más.

6. Cuando queremos tener control sobre todo en exceso y no permitimos que las cosas salgan sin nuestra supervisión.

7. Cuando vemos al otro llorar, pasarlo mal y no sentimos empatía ni pedimos perdón si algo ha molestado.

8. Cuando queremos llevar razón y no dejamos a las personas libertad porque en todo momento demandamos atención y exigimos que hagan las cosas como decimos.

9. Cuando creemos que todo el mundo va en nuestra contra.

Si algunos de estos comportamientos te han resultado familiares, que no cunda el pánico: vas en el buen camino para solucionarlo. Lo primero es darse cuenta, aceptarlo y poner voluntad para cambiarlo. Y, si consideras que es necesario, no temas en pedir ayuda profesional.

  • Cecilia Marín

    Por Cecilia Marín

    Periodista. Dúctil y resolutiva. Una vez maté una cucaracha tirándole la guía telefónica encima. Todo en mí son grandes ideas. Nadie ha dicho si buenas o malas.

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