Cultura Popular

‘Yo grabé al Techno Viking (y me demandó por ello)’

¿Cómo, no has visto nunca el vídeo?:

· Está considerado como uno de los primeros virales de Internet

· El juicio ha puesto de manifiesto el vacío legal existente en la cultura viral

¿Cómo, no has visto nunca el vídeo?:

· Está considerado como uno de los primeros virales de Internet

· El juicio ha puesto de manifiesto el vacío legal existente en la cultura viral

Año 2000. 8 de julio. Sábado. Por las calles de Berlín suena Navigator, un tema del proyecto electro / techno Can-D-Music. Es el Fuck Parade, la alternativa ‘rave’ de los ‘haters’ al Love Parade. “Demasiado comercial”, decían. Matthias Fritsch recuerda la alta presencia de niños en el desfile, “una señal de que había más gente local que turistas”. También hace referencia a un “convoy de limpieza de color naranja” que se encargaba de limpiar y recoger las botellas y la basura que se arrojaba al suelo.

Como artista experimental, Fritsch llevaba su cámara encima para documentar una jornada de música alternativa y movimientos erráticos. Un hombre alto, corpulento, sin camiseta, con perilla trenzada de color rubio, gesto rudo y tez blanca aparece en escena. Un ‘Thor’ germano de gimnasio. Ahuyenta a un ‘pasado de rosca’, bebe agua, revisa un flyer y baila. Cuatro minutos. Internet lo apoda Techno Viking.

Techno Viking no se mueve al compás de la música, la música se mueve al compás de Techno Viking. Matthias Fritsch lo grabó. Ahí comenzaron los problemas.

Historia de un juicio

El vídeo del Techno Viking está considerado como uno de los primeros memes de Internet. La grabación fue subida a YouTube por Fritsch en 2006. Ya en 2007 comenzó a viralizarse por diversas plataformas, entre ellas la popular web Break.com, logrando a lo largo del año más de 10 millones de visionados. Era un fenómeno. Webs de humor y foros replicaban el vídeo con remixes. GIFs, imágenes, camisetas, figuras de acción… “En el momento en que el vídeo y su protagonista fue etiquetado como Techno Viking se convirtió en algo más que una grabación”, explica Fritsch a Eslang.

En Navidad de 2009, el joven artista recibió la visita de un abogado que, en nombre de la persona real tras el alias de Techno Viking, le pedía detener cualquier publicación relativa a la grabación original, la ‘Kneecam No. 1‘, por vulnerar los derechos de imagen de su cliente. La demanda, y posterior juicio, tuvo seis puntos clave:

1 – La publicación no autorizada de la imagen del demandante en el vídeo.

2 – La publicación no autorizada de la imagen del demandante en forma de fotogramas del vídeo y otras formas como siluetas, así como reacciones de los usuarios tipo cómics y modelos 3D.

3 – Comercialización / merchandising no autorizado.

4 – Información sobre todas las actividades comerciales.

5 – Una compensación por los daños de los puntos 1, 2, y 3.

6 – Un mínimo de 10.000 euros por dolor y sufrimiento.

Durante las distintas vistas del juicio, el Techno Viking de carne y hueso argumentaba que su ‘fama’ le costaba puestos de trabajo y que su imagen estaba siendo tergiversada de la realidad. En mayo de 2013, un tribunal de Berlín dictó sentencia: Fritsch no estaba autorizado a usar la imagen de Techno Viking en los casos en que se le pudiera reconocer. El vídeo original fue eliminado, así como todo el material relacionado que el artista poseía. Además, tuvo que devolver todo lo que recaudó con YouTube. En la sentencia [PDF] se detalla.

Matthias Fritsch ganó alrededor de 10.000 euros con su grabación (unos 8.000 por YouTube más otros ingresos por merchandising y dos licencias de televisión).

Entre abogados y costes de litigio, Fritsch ha gastado algo más de 15.000 euros (pero, debido a su mala situación económica, obtuvo una reducción en honorarios legales de unos 2.000 euros).

Creo que la posibilidad de aprender sobre la cultura pop e Internet es más grande que los dolores de cabeza por las pérdidas materiales y el ajetreo judicial”

Matthias Fritsch

Tras lo acontecido en el juicio, Fritsch comenzó a trabajar en un documental que recogiera toda su experiencia, con el objetivo de responder a una pregunta: “¿Cómo debemos tratar con el dilema contemporáneo de la propiedad intelectual en un momento de creación colectiva que da a luz fenómenos como el meme Techno Viking?“.

Tras una campaña de crowdfunding que no obtuvo los resultados económicos esperados, en octubre de 2015 fue publicada una versión gratuita del documental, de unos 50 minutos de duración, de la que el joven artista confía en poder recaudar más mediante donaciones para hacer frente a los diversos gastos que todavía acarrea.

¿Quién es Techno Viking?

Nadie conoce su nombre real. Ni siquiera Matthias Fritsch ha podido conocerlo en persona o hablar con él. Sin embargo, a raíz de una publicación de la web Waterford Whispers News comenzó a circular un nombre y una imagen.

Gunther Ackerman.

gunther

Se trataba de un fake. La web, plagada de noticias inventadas al mas puro estilo ‘El Mundo Today’ en España, explicaba mediante un artículo haber encontrado al Techno Viking real por las calles de Berlín. Muchos foros y portales se hicieron eco de ello. No obstante, un rastreo rápido de la imagen muestra que forma parte de un conocido banco de imágenes online.

shutter techno viking

Matthias Fritsch reconoce haber pedido en varias ocasiones poder conocer al protagonista de su vídeo. “Si su deseo es el de no hablar conmigo, lo respeto, pero estoy muy interesado en poder sentarme con él y escuchar su experiencia. Después de todo, ambos hemos perdido totalmente el control“.

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  • Cristian Buades

    Por Cristian Buades

    Dicen que soy periodista, aunque algunos me llaman juntaletras. Tweetdeck humano, rastreador, un tipo serio.

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