Vida

Sí, estamos blancos; no, no nos vamos a poner morenos y no, tampoco nos importa tu opinión

Foto: Le Petit Patito

Cada verano la misma historia:

· Todos tus conocidos van a venir a recordarte lo pálida que estás

· Y, en serio, lo sabemos, tenemos espejos en casa

Cada verano la misma historia:

· Todos tus conocidos van a venir a recordarte lo pálida que estás

· Y, en serio, lo sabemos, tenemos espejos en casa

El primer día del verano que vas a la playa siempre hay algo que no falla: cualquier conocido bronceado que se precie te va a recordar lo blanca que estás. “Ay, qué poquito te ha dado el sol, ¿no?” Pues sí, señora, llevo dos días de vacaciones y he estado trabajando o estudiando con el único sol que entra por la ventana. “Pues tú aprovecha estos diítas y no salgas de debajo del sol, ya verás como así vas a coger color y vas a estar más guapa”. Y tú sonríes educadamente, porque decirle que es que a lo mejor te la suda estar morena y que tienes los suficientes espejos en tu casa como para saber de qué color es tu piel, es entrar en una pelea no necesaria.

Porque sí, las personas pálidas somos conscientes de que estamos blancas. En serio, nos vemos y sabemos qué contraste hacemos con las personas bronceadas de nuestro alrededor. No pasa nada, la mayoría lo hemos aceptado y no hay drama. Quizá en nuestra más temprana adolescencia pasábamos las vacaciones vuelta y vuelta al sol, aguantando quemaduras innecesarias por mucha crema que nos pusiésemos. Pero ya no, porque para qué, si la palidez tampoco está mal. Ahora bien, es hora de que vosotros, los bronceados, también lo aceptéis y nos dejéis vivir tranquilos.

 

“¿Pero por qué no te pones un poquito de autobronceador antes de llevar pantalón corto?”, “¿Y si te maquillas un poco y te echas bien de colorete para que no parezca que estás enferma?”, “¿En serio acabas de volver de tus vacaciones? Pues no has cogido nada de color”. Cualquier persona de tez blanquita ha escuchado estas frases, al menos, una decena de veces entre las semanas anteriores y las semanas posteriores a las vacaciones de verano. Y todos los años la misma lucha. No me echo autobronceador porque no quiero quedarme naranja y porque a mí no me importa; no quiero parecer una muñeca Pepona solo porque a ti te parezca que tengo mala cara y sí, sí que he cogido color, ¿o quieres que te enseñe el corte que me ha dejado el reloj o el bañador?

Aguantar los comentarios de un sinfín de personas diciéndote que deberías estar más morena y no gritarles diciéndoles que no te importa es agotador. Por eso y porque queremos reivindicar las pieles blanquitas, recopilamos algunas ilustraciones para decirte a ti que ya lo sabemos, que no nos vamos a poner morenos y que no, que tampoco nos importa tu opinión.

01.

Cuando llega el calor.

Una publicación compartida de Pato B Guay (@le_petit_patito) el

02.

Be impressed. #tanlife #redhead #Moga

Una publicación compartida de Meg (@artbymoga) el

03.

04.

05.

Ok, y tú granate.

Una publicación compartida de Pato B Guay (@le_petit_patito) el

06.

Cuando todo el mundo se ha ido de vacaciones menos tú…

Una publicación compartida de Pizpiretia (@pizpiretia) el

07.

 

Bonus track. También sabemos que hemos cogido algún que otro kilito, pero nuestra operación biquini es otra.

 

 

 

  • Eslang

    Por Eslang

    Se escribe con e. Se nos da mejor contar historias que ponernos nombre.

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