Cultura Popular

Por qué todos los adolescentes (y sus padres) deberían ver ‘Con amor, Simon’

Con amor, simon

'Con amor, Simon' es, a priori, una película teen común:

· Solo que el protagonista no es heterosexual, contribuyendo a la normalización del colectivo LGTB+

· Su director, Greg Berlanti, da a los adolescentes no normativos el coraje para ser quienes son realmente

'Con amor, Simon' es, a priori, una película teen común:

· Solo que el protagonista no es heterosexual, contribuyendo a la normalización del colectivo LGTB+

· Su director, Greg Berlanti, da a los adolescentes no normativos el coraje para ser quienes son realmente

Recuerdo cuando tenía la edad de Simon Spier, 17 años. Me pasaba el día alerta, buscando señales de que alguien pudiera ser como yo, mirando más allá de la superficie para ver lo que los demás no veían, lo que yo trataba de ocultar, aferrándome al más remoto indicio de que un personaje en una película o serie quizá fuera gay, como yo. El cine, por supuesto, no me lo ponía fácil.

También como Simon, yo me sentía avergonzado, me rechazaba a mí mismo y vivía con miedo a que, al mostrarme tal y como era, los demás también lo hicieran. Eso me llevó no solo a dañar mi autoestima, renegar de mi identidad y privarme de las experiencias y ritos de paso de la adolescencia que los heterosexuales vivían con normalidad, sino también a hacer cosas de las que siempre me avergonzaré, como no defender a un compañero de clase que sufría bullying por ser homosexual, e incluso llegar a aliviarme porque “al menos no era yo”.

Pensándolo ahora, es horrible, pero cuando se tiene la edad de Simon, la vida puede ser muy difícil. Sobre todo cuando a la presión habitual de la adolescencia se suma la sensación de ser distinto a los demás y el terror de contarle al mundo tu verdad. Claro que esto no es exactamente así (o no debería), y esa es precisamente una de las ideas que plantea Con amor, Simon (Love, Simon, Greg Berlanti) con un simple y claro mensaje: “Soy como tú”. Y por tanto, deberíamos tener los mismos derechos y oportunidades para vivir la mejor juventud posible.

Aunque en los últimos años estamos viendo una proliferación importante de cine LGBT+ de calidad y mayor proyección (Moonlight, Una mujer fantástica, Call Me by Your Name, Disobedience, Beach Rats…), lo cierto es que seguimos muy lejos de que el colectivo esté debidamente representado en la industria de Hollywood, donde los personajes LGBT+ siguen siendo “borrados” de las superproducciones. Afortunadamente, en 2018 damos un decisivo paso adelante con el estreno de Con amor, Simon, que marca un hito importantísimo: se trata de la primera película de un gran estudio (20th Century Fox) cuyo protagonista es un adolescente gay.

A grandes rasgos, Con amor, Simon es la típica película teen: una historia de amor, amistad y paso de la adolescencia a la adultez que recoge influencias del cine de John Hughes y refleja la sensibilidad de una época a través de referencias pop, una banda sonora muy actual y una aproximación idealizada a esta etapa tan tumultuosa en la vida y tan fértil para el cine. Solo que en esta ocasión, el protagonista no es heterosexual. Y eso lo cambia todo.

La película, basada en la tierna novela de Becky Albertalli Yo, Simon, homosapiens (editorial Latidos), cuenta la historia de Simon (Nick Robinson), un chico que no le ha contado a su familia y amigos que es gay. Un día, uno de los estudiantes de su instituto desvela que es gay anónimamente por Internet, lo que le lleva a iniciar una amistad por e-mail que pronto evolucionará en algo más, a pesar de que ninguno conoce la identidad del otro. Cuando un compañero de Simon descubre sus correos, los utilizará para chantajearlo, lo que complicará aun más un curso que marcará un antes y un después en su vida.

Con amor, Simon viene firmada por Greg Berlanti, productor de las series de DC Cómics que emite la cadena juvenil The CW, un universo de ficción que brilla por el elevado número de personajes LGBT+ que hay en sus series. En su tercer largometraje como director, Berlanti se propone hacer por la comedia adolescente lo mismo que está haciendo por el género de superhéroes: contribuir a la normalización del colectivo LGBT+ incluyéndolo en ámbitos tradicionalmente reservados únicamente para el heterosexual.

Lo que siempre ha estado invisibilizado o relegado a segundo (o tercer) plano en el cine mainstream pasa al frente. Como reza el eslogan de la película, “todo el mundo merece una gran historia de amor”, y todo el mundo merece soñar con ella gracias al cine. Por eso nunca valoraremos suficientemente la aportación que ha hecho Fox a la sociedad produciendo Con amor, Simon, un film que ofrece a los adolescentes LGBT+ un espacio para sentirse arropados, identificados, escuchados y entendidos, y que les está dando el coraje necesario para salir del armario y empezar a ser quienes son realmente. Pero no solo eso, sino que también proporciona a sus padres y profesores una guía para manejar adecuadamente la situación y hacer que la experiencia sea cada vez menos traumática para sus hijos y estudiantes.

 

 

Con amor, Simon no es solo un relato coming-of-age entrañable, divertido y emocionante, también es una lección de tolerancia y aceptación para para todos los públicos, y por todo lo expuesto anteriormente, una película destinada a convertirse en un clásico generacional. Cuando yo tenía la edad de Simon, soñaba con ver en el cine una historia como la suya. Como la mía. Afortunadamente, las nuevas generaciones ya no tienen que soñarlo. Esperemos que Con amor, Simon sea la primera de muchas más.

  • Pedro J. García

    Por Pedro J. García

    Traductor e investigador de lo audiovisual. Me dejo la vista, la espalda y el corazón devorando cultura popular y escribiendo sobre ella.

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