Cultura Popular

“Paquita es la justiciera que todos queremos ser”: todo sobre la segunda temporada de Paquita Salas

Paquita Salas

Paquita Salas se estrena este 29 de junio en Netflix:

· Hablamos con los Javis, Brays Efe, Lidia San José y Belén Cuesta sobre la serie de la representante de Navarrete

· La segunda temporada es incluso más divertida que la primera, pero con una carga sentimental que nos emociona

Paquita Salas se estrena este 29 de junio en Netflix:

· Hablamos con los Javis, Brays Efe, Lidia San José y Belén Cuesta sobre la serie de la representante de Navarrete

· La segunda temporada es incluso más divertida que la primera, pero con una carga sentimental que nos emociona

Paquita no está loca, está hasta el coño. Igual que muchos de nosotros, ella está harta de los desplantes, de que se le cruce la mala suerte, de las zanahorias y, en general, un poquito de la vida. Paquita Salas, la serie, ha ido de Acacias para arriba y ya no le hace sombra ni El secreto de Puente Viejo ni nada. Desde que llegaron a Flooxer hasta el estreno de la segunda temporada en Netflix, Paquita ha ido recogiendo éxitos y ha conseguido que todos sus fans se identifiquen con ella, una mujer que ha pasado de lo más alto a lo más bajo, pero a la que nadie para. Es fuerte, luchadora, independiente. Ella es PS Management: Paquita Salas.

Todo lo que la envuelve es especial. Hay pocos proyectos seriéfilos como este. Pocas veces una mujer con 50 años tiene el papel protagonista, indiferentemente de que en este caso sea interpretada por Brays Efe. La mayoría de sus personajes son mujeres, porque —aparte de la industria del cine— de eso va la serie, “de las mujeres que luchan en este mundo”, como defiende Javier Calvo. Y, quizá lo más importante, es una serie con una mujer como protagonista que no trata de amor romántico. Paquita Salasno gira alrededor de su relación con los hombres. Trata del trabajo, del éxito personal… Y eso sí que creo que es una de las diferencias”, explica Efe y lo cerciora Javi Ambrossi: “es una serie de la relación de una tía con una frase que tiene que hacer para una serie. No va en función del hombre que le gusta o el hijo”.

 

Sobre la realidad de Paquita

En la segunda temporada, la vida de las mujeres de Paquita Salas se vuelve un poco más dramática y su entorno se torna más real. Todo es tan cierto y tan verídico que sus capítulos encadenan escenas que ocurrieron en la vida de Los Javis, de Belén Cuesta o de otras muchas personas que se mueven en la industria del cine.

El personaje de Edurne (Verónica Echegui) es un reflejo de Miren Gaztañaga en 2017. En el primer capítulo aparece Edurne, una actriz que trabaja en una superproducción y que, en un momento de su vida, se caga en España. Gaztañaga actuaba en El Guardián Invisible cuando dijo que “cuando miro a España, solo veo catetos”. Ambas, tanto en la ficción como en la realidad, fueron diana de críticas y se pidió el boicot de sus películas. “Lo que pasa [en la serie] está a la orden del día, con todo lo que pasa en el mundo de los boicots y también en el mundo de las empresas que se tienen que enfrentar a diario con la crisis económica, reinventándose”, explica Ambrossi.

En esta ocasión la serie narra los altibajos constantes en la vida del mundo del espectáculo, algo que para Belén Cuesta es muy importante. “Como actriz, agradezco que la serie hable de esto”, reconoce, “doy gracias de que los Javis plasmen esto, porque al final hablan de que no es lo importante. La vida es más que esta profesión, la vida es más de que mañana te ofrezcan un trabajo o de que la prensa te ponga por las nubes o que al día siguiente te ponga por el suelo”.

Sobre los cameos

Las frases célebres y los personajes del imaginario televisivo español de los 90′ y principios de los 2000 hacen de Paquita Salas una serie con la que sea fácil identificarse —Yo he hecho muchas cosas malas, ¿pero he matado a alguien? Pregunto. Los cameos en una serie que trata sobre la vida de una representante y sus actrices son más que necesarios, porque “para empezar, dan verosimilitud a la trama”, cuenta Calvo.

En Paquita Salas ningún cameo es aleatorio, todos están integrados en la historia y aparecen porque han formado parte de esa etapa del cine español que se está narrando. “Todos los cameos están pensados y, de hecho, gran parte de la preproducción nos la pasamos pensando en los cameos: contactando, quedando con ellos, convenciéndoles”, confirma Ambrossi. “Casi tanto tiempo como planificando la serie. Nosotros somos los directores de casting 100 por ciento”. 

Hay muchos actores que han pedido participar en la serie y a los que los Javis han tenido que decirles que no. Para Javi Calvo “hay muchas ofertas que son fantasía y que quieren salir, pero que no tiene sentido”. También Javi Ambrossi está de acuerdo:  “hay gente super mega hiper top que le tienes que decir no es el momento, porque Paquita no puede ser amiga de equis persona ahora mismo porque no está en ese momento vital”.

Resines, Pepa Charro (La Terremoto de Alcorcón), Ignatius, Roi y hasta Ana Obregón aparecen en esta segunda temporada. Esta última, además, aparece en un capítulo escrito por el protagonista, Brays Efe.

Sobre los personajes

Ojalá todos los personajes para los que me llamen tuvieran la personalidad esta mujer o les pasaran todas estas cosas”. A Efe no le da miedo de que le encasillen en un personaje similar a Paquita en algún otro trabajo, más que nada porque, como él mismo dice, que lo llamasen para hacer de nuevo de una señora de 50 años sería un poquito plagio de la de Navarrete. “Hay una cosa que es obvia y ya da igual si yo tengo miedo o no sobre ello: yo soy Paquita Salas y eso va a ser para siempre. Y me siento súper afortunado de que eso sea así”, explica.

Pese a que la segunda temporada de Paquita Salas sea igual o más divertida que la anterior, Paquita está pasando por un momento de drama en su vida. Los cinco nuevos capítulos entran de lleno en la protagonista de la serie, haciendo una introspección a su interior. “Creíamos que era el momento perfecto para contar quién es Paquita un poco más de esas profundidades”, prosigue Ambrossi, “creo que lo bonito es conocer a un personaje reírte con él y que luego te emocione”.

Pero Paquita no es la única que crece en esta temporada. El personaje de Lidia San José evoluciona y su vida se vuelve una de las principales tramas de sus capítulos. Un flashback a los comienzos, una reflexión del paso del tiempo y un futuro con nuevos retos mueven, sobre todo, el tercer capítulo de la producción de los Javis. Para Lidia San José ha sido como un regalo, pero, por supuesto, muy merecido: “Es muy bonito. Me encanta la niña que hace de mí en la infancia, ese momento de A las once en casa… Es muy bonito”.

Aunque si en esta temporada hay alguien que podría ser la robaescenas de Paquita Salas, esa es Yolanda Ramos. Su personaje, Noemí Argüelles, sigue siendo vendedora de Divacel, eso sí, solo si es con trapicheos, nada legal. Pero además, ahora también es esteticién y socia de Paquita: PS Management esa ahora un lugar de coworking (o cowboy, como cada uno prefiera). Trabajando en una oficina de menos de 20 metros cuadrados es complicado que Noemí Argüelles no coja más protagonismo del que tuvo en la primera temporada. Y bendito coworking.

Sobre su triunfo

“Paquita hace y dice lo que no nos atrevemos a hacer o a decir, Paquita es la justiciera que todos queremos ser”. Lo dice Javi Ambrossi y nosotros lo apoyamos. Paquita es todo lo incorrecta y atrevida que a nosotros nos gustaría ser en muchas ocasiones en la que la presión social nos puede y cerramos la boca, y eso hace que nos encante. Además, ayuda que la serie no se encasille en un solo género, que la identifiquemos con la vida real y nos emocionemos a la vez que nos reímos.

También el hecho de que sea una serie de menos de media hora por capítulo, lo que permite que las tramas no tengan que estirarse hasta el imposible para rellenar todo el horario de un prime time, es importante en el éxito de Paquita. “Varias claves han hecho que funcione, entre ellas, indudablemente, que es una comedia de 30 minutos, que es algo que se veía pidiendo hace tiempo”, explica Brays Efe. Y, por supuesto, Paquita Salas triunfa porque se puede ver en streaming: “una plataforma digital hace que la gente haya podido ver la serie dónde y cuándo quieran”, prosigue Efe, “lo ves en tu cama directamente. Yo he visto La casa de papel abrazado a mi ordenador como si fuera mi novio. He llorado con él como si fuera mi novio, y estoy enamorada de Jaime Lorente. Jaime Lorente, llámame”.

Jaime Lorente, llámalo. Llama Brays o a Paquita y tendrás éxito (y lo que surja).

 

 

 

  • Laura Martín

    Por Laura Martín

    En sexto de primaria suspendí matemáticas por primera vez, ahora me paso el día entre bases de datos y números para convertirlos en historias y cosas bonitas. En mi tiempo libre lucho por erradicar la Comic Sans. Detrás de toda la parafernalia, al final solo soy periodista.

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