Cultura Popular

La comedia romántica está viviendo un renacimiento gracias a las películas de Netflix

'Cómo deshacerte de tu jefe' ha marcado el nacimiento de la nueva era de la comedia romántica:

· Netflix ha visto el filón y ha reinventado el género en clave millennial y generación Z

'Cómo deshacerte de tu jefe' ha marcado el nacimiento de la nueva era de la comedia romántica:

· Netflix ha visto el filón y ha reinventado el género en clave millennial y generación Z

Antes de Con amor, Simon, ¿cuál fue la última gran comedia romántica que viste en el cine? ¿500 días juntos? ¿El lado bueno de las cosas? ¿Cuenta Scott Pilgrim contra el mundo? A pesar de unos cuantos aciertos que se pueden contar con los dedos de una mano (Una cuestión de tiempo, La gran enfermedad del amor), el género tal y como lo conocíamos ha ido dando bandazos en la última década, hasta que en 2013 The Hollywood Reporter lo declaró oficialmente difunto. Las historias de amor autoconclusivas ya no interesan tanto como antes, ni al público masivo ni a los estudios, más orientados a las franquicias y las propiedades comercialmente estirables.

Ante este panorama, la rom-com ha encontrado un refugio en la televisión por streaming, concretamente en Netflix. La oferta de películas originales de la plataforma no goza precisamente de la mejor reputación (con razón), pero en el último año se está produciendo un fenómeno muy curioso: las comedias románticas de producción propia de Netflix han encontrado el éxito y van camino de ser un subgénero en sí mismo. En el tercer trimestre de este año, Netflix ha desvelado que ¡80! millones de suscriptores en todo el mundo vieron estos títulos. Pero antes de eso ya sabíamos que la gente los estaba viendo, les estaban gustando, y estaban dejando constancia de ello en Internet. Y en 2018 ese es el verdadero barómetro por el que medir el éxito de un producto audiovisual. De hecho, la compañía ha tomado nota y ha anunciado recientemente que ya están preparando el próximo lote de películas.

Tramps, Nosotros en la noche, La primera vez que nos vimos, la navideña y pseudo-viral Un príncipe de Navidad… Netflix lleva un par de años dando forma a su catálogo romántico, pero fue Cómo deshacerte de tu jefe la que marcó el inicio oficial de la Era de la Comedia Romántica Netflix al estrenarse el pasado 15 de junio. El film, protagonizado por Zoey Deutch y Glen Powell (juntos de nuevo tras coincidir en Todos queremos algo de Richard Linklater) recuperaba la tradición de la rom-com más clásica, pero recontextualizando sus clichés en el siglo XXI, dando como resultado una película tan tradicional como millennial. La buena acogida del film, tanto por parte del público como de la crítica, ha dado pie a un auténtico verano de romance frente a la pantalla, señalando un renovado interés por este tipo de historias. La gente ya está llamando a Deutch “la Meg Ryan millennial”, y pidiendo más películas como esta.

Dentro de este tipo de cine nos encontramos el fértil subgénero de la comedia romántica adolescente. Aquí es donde Netflix se está empleando verdaderamente a fondo. En mayo estrenó Mi primer beso, con diferencia la peor de su catálogo romántico reciente, una comedia teen cargada de tópicos machistas y relaciones tóxicas. Un mes más tarde llegó Alex Strangelove, un relato coming-of-age más picante y excéntrico de lo habitual sobre un chico que se está cuestionando su sexualidad, muy inferior a su contemporánea Con amor, Simon, pero igualmente refrescante por alejarse de la zona de confort del género con un protagonista LGBTQ. Por último, pero no por ello menos importante, en agosto irrumpió en la plataforma A todos los chicos de los que me enamoré, basada en la popular novela juvenil de Jenny Han. Y digo “irrumpió” porque la película, una más que digna y simpática adición al cine teen, se ha convertido automáticamente en un fenómeno en redes sociales, otorgando a su protagonista masculino, Noah Centineo, el título de nuevo novio de la Generación Z.

Y es que en muy poco tiempo, Netflix ya ha creado su propio star system. Al protagonista de Alex Strangelove, Daniel Doheny, lo acabamos de ver también en la demencial comedia sexual El paquete. La próxima cinta adolescente de Netflix Sierra Burgess es una perdedora reunirá a una cara conocida de la plataforma, Shannon Purser (Barb en Stranger Things) con el citado Noah Centineo, cuya popularidad en Internet ha aumentado las expectativas por la película. Y que no os extrañe ver a Zoey Deutch en otro título romántico de Netflix próximamente. Estas nuevas estrellas millennial están empezando a generar fidelización por parte del público, a lo que el gigante de Internet no va a dudar en sacar partido.

Pero más allá de la pasión que puedan despertar sus intérpretes en el público más joven, lo que más ha ayudado a revivir el género es que se ha actualizado para reflejar nuestros tiempos. Todas las películas citadas recurren a los lugares comunes más asentados de la comedia romántica de los 80 y los 90 (la escena del encuentro, conocida como meet-cute, la relación ficticia que se crea para dar celos o conseguir a otra persona y se convierte en algo más), y por supuesto, tampoco faltan las ineludibles referencias al cine de John Hughes (en A todos los chicos que me enamoré son especialmente importantes). A grandes rasgos, las reglas del género se mantienen intactas, pero el contexto sociocultural ha evolucionado, y así lo manifiestan estas películas -con excepción de Mi primer beso, que parece desconectada de nuestro tiempo.

Las comedias románticas de antes eran más aspiracionales, fantasías protagonizadas por mujeres en busca del príncipe azul que las completase, mientras que las de ahora están más ancladas en la realidad que vivimos y cuentan con protagonistas femeninas concebidas como heroínas modernas. Los clichés también han evolucionado y ya no son tan ofensivos o machistas como hace unas décadas (en A todos los chicos de los que me enamoré, la protagonista señala el terrible racismo del personaje de Long Duk Dong mientras ve Dieciséis velas). Y por último, las películas muestran una mayor diversidad racial, de género y sexualidad, así como padres más tolerantes, más mujeres en puestos de liderazgo y más hombres alejados de los estereotipos de la masculinidad tóxica. La protagonista de A todos los chicos de los que me enamoré, Lana Condor, es de origen vietnamita, los jefes de Cómo deshacerte de tu jefe son un hombre negro (Taye Diggs) y una mujer de ascendencia china (Lucy Liu). Y el protagonista de Alex Strangelove es gay. Detalles que reinventan el género para adaptarlo al presente sin cambiar su infalible fórmula narrativa.

Porque al fin y al cabo, los tiempos cambian, pero lo que se mantiene igual es nuestra necesidad de evadirnos a través del cine, y más aun cuando el mundo a tu alrededor se ha vuelto tan loco. Quizá sea pronto para decirlo, pero puede que Netflix haya dado con la ecuación perfecta para proporcionarnos ese escape romántico sin herir nuestras sensibilidades modernas, y sin levantarnos del sofá.

  • Pedro J. García

    Por Pedro J. García

    Traductor e investigador de lo audiovisual. Me dejo la vista, la espalda y el corazón devorando cultura popular y escribiendo sobre ella.

¿Qué te ha parecido?

Te doy mis diez

Me indigna

Me entristece

Fli-po

Me partooo