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Red Bull Batalla de los Gallos 2018 | Por qué soy freestyler

Foto: Gianfranco Tripodo

Una reflexión, muchos motivos:

· 16 MCs se verán las caras este sábado en un intenso combate por ocupar el trono reservado al mejor freestyler de España en la final nacional de Red Bull Batalla de los Gallos

Una reflexión, muchos motivos:

· 16 MCs se verán las caras este sábado en un intenso combate por ocupar el trono reservado al mejor freestyler de España en la final nacional de Red Bull Batalla de los Gallos

Cuentan las horas para cumplir un sueño: convertirse en Campeón Nacional de Red Bull Batalla de los Gallos y cruzar el charco para representar a España en la Final Internacional, que se celebrará dentro de unos meses en Buenos Aires. Cero margen de error, algunos nervios y muchas ganas. Los 16 ‘gallos’ candidatos estarán arropados por miles de personas en el Wizink Center y otras miles a través del streaming; Arkano, Skone, Chuty, Dtoke y Dobleache, jueces de la final, les observarán y dictarán sentencia. Cielo e infierno con solo levantar un cartel y/o un brazo… Pero, pase lo que pase, quedará la esencia, el porqué decidieron enfrentarse a amigos, a miedos, el porqué siguen ‘batallando’ en guerras dialécticas, el porqué son y serán adictos al rap, al freestyle y a la improvisación. Ellos mismos lo cuentan:

Errecé

Foto: Manuel Queimadelos Foto: Manuel Queimadelos

Decidí ser freestyler, y sigo en el mundillo, porque considero que la gente que tenemos cierta facilidad o talento para contar cosas que la gente está viendo, pero no es capaz de transmitir, debemos aprovechar esa posibilidad y hacer que la gente aumente su campo de visión y proyectar un mensaje que la gente reciba de la mejor manera.

BTA

Foto: Juan Lafita Foto: Juan Lafita

¿Por qué no serlo? No me considero solo freestyler, sino rapero en general. Creo que todo el mundo en la vida encuentra algo que le gusta y se siente cómodo con ello. En mi caso ha sido el rap, el freestyle, ha sido la vía de escape que he tenido y, cada vez, se ha hecho más grande. Los mejores momentos de mi vida me los ha dado el freestyle y el rap… y los peores también. Es un amor/odio que tengo y que es constante. Es parte de mi vida, si ahora me quitas el rap o el freestyle no sería el mismo. No pienso que el freestyle o el rap sea lo mejor, sino que es lo mejor para mí. Cada persona tiene que encontrar su sitio. Este es el mio. Y sigo siendo freestyler porque mientras llegue al punto de poder echarme un freestyle solo, disfrutarlo y pensar que estoy haciendo algo bastante guay, voy a seguir siéndolo, compita o no. En el momento en que me eche un freestyle solo y no me sienta cómodo ni me desahogue dejaré de ser freestyler.

Blon

Foto: Gianfranco Tripodo

Soy freestyler porque es algo que me ha enseñado muchísimos valores, que me ayuda a crecer como persona y, sobre todo, hace que crea muchísimo en mí, que tenga unas metas que sé que puedo lograr, que si me caigo me puedo levantar más fuerte. Soy freestyler porque es lo que también ha hecho que sea como soy ahora mismo como persona fuera del escenario, porque está haciendo que conozca a muchísima gente increíble, lugares que nunca hubiera imaginado y, sobre todo, saber que no tengo techo, que todo lo que me plantee lo puedo lograr, y eso lo puedo extrapolar a cualquier aspecto del día a día.

Kensuke

Foto: Willi Peluk

Desde que era pequeño, desde que iba al colegio, he sido un chico que ha sufrido bastante abuso y bullying de los demás compañeros de clase. No puedes llegar a imaginar lo crueles que son los niños. Siempre me he sentido totalmente indefenso, y cuando descubrí las batallas de gallos, el freestyle, este deporte que practico, encontré una manera de defenderme de eso, pero no de una manera insana, sino… veía que todos se insultaban, se ponían a caer de un burro, pero luego existía el mismo compañerismo que existe en un combate de boxeo o en un partido amistoso de fútbol. En ese momento dije “madre mía, existen maneras de expresar esto, de descargar esta necesidad de defensa, de sentirme bien conmigo mismo sin hacerle daño real a nadie, porque luego somos compañeros todos”. Siempre me he considerado una persona bastante creativa, al igual que el resto de compañeros que practicamos este deporte, y creo que es la mezcla perfecta entre la necesidad de paliar la falta de seguridad que siempre he tenido con la expresión creativa. Me parece una combinación preciosa.

Robledo

Foto: Willi Peluk

Empecé a ver freestyle hace mucho, me llamó muchísimo la atención. He escuchado mucho rap, mucho rap, mucho rap; entonces, el hecho de hacer rap al momento, al instante, espontáneamente, fue lo que me llevó a hacerlo. Además, tenía un colega que rapeaba desde hace muchísimo más tiempo: estaba todos los días con él, rapeaba delante mío y yo me decía “joder, a mí también me mola, yo también lo quiero hacer…” y a raíz de ahí empecé a rapear y hasta hoy.

Walls

Foto: Juan Lafita

Soy freestyler, básicamente, porque me lo enseñó un amigo hace tiempo, lo vi algo curioso, algo interesante, algo difícil de hacer y muy meritorio. Y bueno, al final entre que empiezas de coña y tal… aquí estoy. Sinceramente, creo que más allá de que me guste a mí, en la actualidad es algo que a los chavales de mi edad les entretiene bastante y les evade de la realidad, como a mi me evadió en su momento cuando empecé.

Force

Hay muchas cosas que me han llevado a ser un ‘gallo’, a improvisar. Creo que todo tiene que ver un poco con mi personalidad: me considero una persona competitiva, ya sea en un partido de fútbol, a un videojuego, a lo que sea. Me gusta la competición, me gusta el ganar, el perder en los enfrentamientos, y las batallas te proporcionan muchísima competitividad porque, al final, es como un deporte. Luego, además, me gusta que el freestyle, en sí, no es algo que esté preparado previamente, o por lo menos no debe de serlo. Ese hecho de que tú llegues, te despiertes por la mañana el día de una final nacional y no sepas qué va a pasar. Estoy a pocas horas de la nacional, puedo haber entrenado mucho tiempo, puedo haberme mentalizado para muchas situaciones, pero hasta el momento en que esté en el escenario y digan ‘Tiempo’ no voy a saber qué tal lo voy a hacer ni qué va a pasar. Ese riesgo que te proporcionan las batallas, el sentirte libre en un espacio para decir lo que quieras, la competitividad que te aporta… creo que todo eso es lo que ha hecho que el freestyle me guste tanto.

Zasko Master

Foto: Manuel Queimadelos

Soy freestyler por los sentimientos y la emoción que evocó en mí el rap al conocer que tenía una faceta improvisada. Solo escuchaba temas, pero cuando descubrí la parte del hip hop en la que había estímulos espontáneos, improvisados al momento, y que todo ello conllevaba un sinfín de metáforas, recursos literarios, mil cosas nuevas que aprender… la verdad que me apasionó. Por este motivo me quedé en el freestyle. También por el hecho de que los que trabajamos desde el principio ahora tenemos ‘frutos’ y podemos vivir profesionalmente de ello. Es una alegría x3: por los motivos anteriores y por el hecho de hacer disfrutar al público y que el público te dé su positividad. Eso te hace sentir sentir genial. Estos serían los tres factores principales por los que me hice freestyler.

Hander

Foto: Manuel Queimadelos

Lo que más me motiva para coger con ganas lo que hago es cuando me subo al escenario y veo la cara de la gente, lo que realmente le transmitimos… porque parece que no, pero la gente recibe muchísimo lo que decimos. El apoyo que nos dan, el cariño que recibimos allí arriba, a veces más, a veces menos pero, por mínimo que sea, subirte ahí arriba y saber que estás haciendo a 20 personas felices… A lo mejor vienen 10.000, pero sabes que a 20 las estás haciendo felices… Eso me llena muchísimo. De hecho, ojalá pudiera hacer eso con las 10.000, me encantaría. Es lo que más me motiva. También tengo mis altibajos, como cualquier freestyler. Todo el mundo tiene una presión mental y una presión social que, quieras o no, te afecta de un modo u otro. Ganas más batallas o pierdes más batallas… y yo soy uno de los que realmente pierde más batallas en ese aspecto. Entonces, estoy mucho más presionado y salgo cada vez disfrutando menos de la batalla por la presión que llevo encima; pero cuando subo ahí arriba y veo a la gente realmente me relajo y digo “voy a disfrutar y a hacerlos disfrutar, que es lo que sé hacer”. Es lo que más me motiva a continuar y por el principal motivo que soy freestyler.

Sweet Pain

Foto: Willi Peluk

Empecé por el hecho de que me gustaba el rap, lo que expresa esta música, las letras, el mensaje, era un tono distinto a toda la música que escuchaba y tenía una cultura distinta que siempre me gustó. Y en sí, el freestyle, me parece un gran toque artístico por el desenvolvimiento que tenemos en el momento con las palabras, con los conceptos que cogemos… Lo que hacemos me parece bastante artístico y talentoso. Para mí ser freestyler es sacar ese arte espontáneo que llevamos dentro, en el momento que sea y elaborarlo de una forma que, al final, represente a nuestra cultura, el hip hop.

Bnet

Foto: Manuel Queimadelos

Cuando lo descubrí me quedé loco, supe que era lo mio. No en el sentido de dedicarme a ello ni nada, porque cuando empecé no existía una profesionalidad en esto como existe ahora, por así decirlo. Llevo escuchando rap desde que empecé a escuchar música de forma consciente, elegía qué música me ponía, mi primer Mp4… Solo he escuchado rap. Cuando descubrí el freestyle, con lo que me gusta el rap y lo que amo rapear… no me quedaba otra. Soy freestyler porque lo soy, y aunque no hubieran batallas, aunque no fuera Bnet y fuera un chaval que estuviera en su casa, seguiría rapeando. Es algo que va conmigo.

Mowlihawk

Foto: Willi Peluk

Soy freestyler porque siempre me ha gustado lo espontáneo, lo que sale al momento. Considero que, por mi personalidad, tengo un carisma que puedo desarrollar bastante bien en el mundo de las batallas. Y creo que también que al ser de Cádiz, al ser andaluz, si juntas la gracia con la espontaneidad puede salir una buena mezcla y un buen freestyler que muestre muchas facetas juntas: me gusta muchísimo escribir, rimar desde hace muchos años y me apasiona el freestyle.

Tirpa

Foto: Manuel Queimadelos

Desde pequeño he amado la música. En mi casa siempre ha sonado mucha música: mi padre escuchaba mucho flamenco, a mi madre le han gustado también muchos géneros musicales, mi hermano también escuchaba rap a veces… Recuerdo con 10 años escuchar discos de SFDK, de Violadores del Verso, El Langui… y no sé por qué tenía algo esa música que me llamaba la atención. Por ejemplo, cómo sin tener una voz, como otros géneros musicales, podías destacar por otros ámbitos: el mensaje que tuvieras, las ideas, la protesta social, expresar tus sentimientos… Me moló muchísimo. Empecé a escribir algunos temas, a escuchar más, y cuando descubrí las batallas, dos o tres años después, la mítica Zatu vs. Bha, ediciones de 2006, 2007, me llamó más la atención, aún, como podían tener tanta espontaneidad, como tenían tanta agilidad mental. No me lo creía, decía “cómo es posible que respondan al momento rimando, adaptándose a las bases, delante de tanta gente…”. Lo veía como ídolos, como referencias. Recuerdo que me tragué en prácticamente una semana todas la nacionales que había hasta la fecha, flipé muchísimo con todo y en mi mente ya sabía que algún día quería llegar a hacer eso profesionalmente, que quería expresar lo que siento, transmitir en un escenario, delante de tanta gente improvisando… Era algo que, además, me desahogaba muchísimo cuando empecé a hacerlo y, hasta hoy, es lo más feliz que me ha hecho en la vida.

Eude

Foto: Juan Lafita

Llevo en esto como 20 años ya y es lo más divertido que hay. No hace falta nada para hacer freestyle: un amigo que haga beatbox y tú. Te puedes tirar las tardes enteras de risas. Al final se convierte en una enfermedad, lo tienes en la cabeza todo el día. Ahora mismo, aunque quisiera dejar el freestyle, no se puede porque es una enfermedad, está dentro, así que soy freestyler porque es divertido y porque es una enfermedad mental. No puedo dejarlo, es una locura.

Botta

Foto: Juan Lafita

Cuando descubrí las Batallas de Gallos y el freestyle me llamó muchísimo al atención, nace de ahí. Pero, para mí, las batallas son un método de soltar rabia. Hay gente que le gusta hacer deporte, gente que le gusta hacer boxeo, gente que sale a correr… Mi método de soltar eso que tenemos dentro y de desahogarme es batallando. Además, me parece un reto. Es muy bueno para la mente, parece que no hacemos mucho pero tenemos la mente muy espabilada, y eso es muy bueno para el futuro. Siempre he pensado en escribir. No escribo temas de momento, me da más pereza, y tirándome un freestyle puedo soltar lo que querría soltar en un tema de una manera menos bonita, menos elaborada, pero me voy a quedar a gusto igual, por así decirlo. Soy freestyler como método de expresión.

Elekipo

De pequeño veía muchas batallas, la música que me gustaba era rap y decidí ser freestyler el primer día que vi una batalla en directo. Me acuerdo que fue en mi ciudad, Almería. Había una batalla y dije “yo quiero hacer eso”. Me informé, vi el panorama de Red Bull, lo seguí bastante, empecé con los colegas en el parque… Dije de hacerlo, lo hice, me presenté y he logrado estar dentro.

  • Eslang

    Por Eslang

    Se escribe con e. Se nos da mejor contar historias que ponernos nombre.

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