Creadores

Arkano: “Estoy intentando volver a conectar con lo que soy”

Ante ustedes... ¡¡¡ARKANO!!! O tal vez no:

· "La improvisación nace de una necesidad: de expresarme, de comunicar cierto tipo de cosas... y hay veces que esa necesidad no está"

· "Cuando haces cosas que son polémicas es completamente comprensible que haya críticas"

Ante ustedes... ¡¡¡ARKANO!!! O tal vez no:

· "La improvisación nace de una necesidad: de expresarme, de comunicar cierto tipo de cosas... y hay veces que esa necesidad no está"

· "Cuando haces cosas que son polémicas es completamente comprensible que haya críticas"

Su hermana le regaló rap a sus oídos. Un empujón de su primo lo aupó a sus primeras improvisaciones sobre el escenario. Su madre le ha mantenido los pies en el suelo: rapea, pero no olvides tus estudios. Arkano ha saltado al vacío para subir al espacio y ha generado ruido en espacios vacíos. Es un batallero del lenguaje, vehículo y obstáculo al mismo tiempo: la palabra más bonita, epifanía, se acompaña de palabrotas y ‘sangre’. Es la dualidad de Guille y Arkano, dos caras de la misma moneda.

¿Cómo estás?

Muy bien. Es un momento curioso en mi vida, de pleno autoconocimiento. Sentía que estaba intentando vivir en las cabezas del resto de personas en lugar de en la mía. De esto me di cuenta en el momento en que iba a crear, a escribir, a rapear, a improvisar y, en lugar de soltarlo directamente, pensaba antes en cómo iba a reaccionar la gente que en lo que estaba diciendo. Ahora estoy en un proceso de tomar distancia del resto del mundo, no leer comentarios, no leer mensajes… e intentar volver a conectar con lo que soy.

Lo cierto es que los últimos días no han sido fáciles: críticas por colaborar con grandes marcas, con una casa de apuestas, por tus apariciones en TV y otros medios… ¿Qué es lo que más te ha dolido?

Todas las críticas son legítimas. Y cuando haces cosas que son polémicas es completamente comprensible que haya críticas al respecto. Lo que más me ha dolido han sido los comentarios puramente destructivos; o sea, entiendo que si hay algo de mí que no te gusta lo señales y me digas “yo creo que esto no es así, debe ser de otra manera…” y eso es enriquecedor y necesario, pero críticas que van a lo personal y que son puramente por destruir son las que más duelen.

¿Te arrepientes de algo?

No.

En la última batalla de FMS explotaste y contaste algo muy íntimo: el desahucio que vivió tu familia cuando eras pequeño.

Al final siempre intento mostrar mi mejor cara. Se me ha enseñado a mostrar la parte más positiva, más constructiva… Entiendo que cada persona tiene su drama personal, y si tiramos del hilo cada persona te puede contar algo que te puede romper. Entonces, este tema… no lo había sacado de un modo tan explícito. Era un momento muy duro, muy intenso en la batalla a nivel emocional y directamente exploté. Exploté porque hay gente que se piensa que mi vida es de color de rosa y que vengo de una familia rica y que todo se me viene dado… y no es así.

Esto también se ha criticado, diciendo que era victimista por tu parte usarlo en una batalla.

Bueno, es mi realidad. En ese momento la mostré, no me arrepiento. Si hay gente que lo considera victimista… es una opinión. Sin más. Precisamente ahora estoy en ese momento de separarme de esas cosas y decir “está guay que lo opinen, yo estoy tranquilo cada noche, hice eso porque tocaba hacerlo en ese momento y ya está”.

¿Qué le diría el Guillermo de ahora al que ganó su primera batalla en el Hipnotik Festival con 14 años?

Le diría… “no te preocupes tanto por los resultados e intenta extraer la parte humana de cada experiencia que vivas”.

Ganas la Red Bull Batalla de los Gallos con 15 años, siendo 16 la edad mínima establecida en las bases legales de la competición para poder participar. ¿Qué pasó?

Fue a través de una autorización paterna. Hice la prueba para acceder y, en ese momento, el jurado… no sé si sigue igual, pero les llega la prueba por ordenador, votan y le asignan una puntuación. Mi prueba resultó ser la más votada de todas, entré en primera posición de los que iban a Alicante. La organización se puso en contacto conmigo y me dijo “oye, has entrado el primero, pero tienes 15 años. Puedes acceder, pero necesitas una autorización paterna”. Fui a la batalla con una autorización de mi padre: “Puede ir a destrozarse la vida con otros…” jaja.

Parque de Canalejas. ¿Qué te viene a la mente?

Muchos corros de ‘freestyle’, las primeras batallas, momentos muy bonitos… y muy intensos también. Para mí eso era como estar en el WiZink Center, iban todos tus amigos, la gente del rap en Alicante… Lo recuerdo con mucho cariño.

Puede decirse que una camiseta Nike a rayas es como un amuleto…

Sí, esa camiseta la tengo desde que tenía 13-14 años y la sigo teniendo en mi armario, me la pongo de vez en cuando. Está ya decolorada, no es ni negra, se ha vuelto marrón, pero le tengo mucho cariño.

Durante una batalla, ¿se llega a pensar “vale, he perdido” ante una buena frase/respuesta de un rival?

Hay veces que te sacan de la batalla, y ya no es tanto “he perdido” sino “no voy a estar inspirado, no sé cómo continuar”. Suele ser por movidas psicológicas, pero porque te hagan un ataque muy personal o porque, a lo mejor, hagas una rima y no encaje muy bien en el público y el otro incluso se pare a reírse de tu rima… Al final es un juego psicológico muy fuerte.

Sí que hay momentos de “estoy fuera”, y eso es un trabajo en el que FMS me está ayudando mucho. Al ser batallas tan largas, pese a hacer una mala ronda o tener un mal momento, puedes parar y decir “oye, el pasado ya no existe, céntrate en el aquí y el ahora que es lo único real, lo único que tienes, y parte desde aquí. Empezamos de cero”.

En ‘Asalto al vacío’ narrabas la historia de cómo la improvisación cambió tu vida. ¿Qué parte de ti entra en ‘Castillos en el espacio‘ (Ediciones Martínez Roca)?

La parte más frágil. Juan Carlos, mi mejor amigo, que es quien escribe el prólogo, creo que lo define muy guay: la parte más insegura, frágil… Guille, realmente. No es que Arkano no sea Guille, pero como que Arkano filtra muy bien qué partes quiere enseñar y qué partes no. Arkano es esa parte enérgica, valiente, decidida; aquí es un poco desnudarme y mostrar esa parte más… no quiero decir humana… más oscura.

En el libro dedicas un poema a la libertad de expresión en España… y está en blanco.

Es una crítica a todo lo que viene ocurriendo últimamente, siendo lo último lo de Dani Mateo. Que haya sido llamado a declarar… es absurdo que se le impute una causa por sonarse con una bandera. Puedes estar de acuerdo, puedes no estar de acuerdo, pero es lo que digo: libertad de expresión y libertad de presión del público. Tú puedes decir lo que quieras y luego la gente también podrá decir lo que quiera de ti, te podrán criticar, insultar y está ahí, dentro de su libertad de expresión. Pero meter a la justicia de por medio me parece demasiado.

¿Qué te hace sonreír?

Cuando saco la parte humana de una experiencia. Por ejemplo, en la última batalla me hizo sonreír una conversación que tuve con Kapo 013 en la que hablamos de la energía y de cosas que me parecieron muy guays y es como… creo que esa es la evolución que estoy teniendo, poco a poco, que antes era como “no, tienes que estar concentrado en la batalla, no salgas del hotel, quédate descansando y cuando llegues llega en tu máximo estado”… Aquí no, llegué a Cádiz, me fui a comer con unos amigos, estaba charlando, divirtiéndome… Me quedo con lo humano de cada experiencia.

Es tu don, ¿pero satura que prácticamente en cada evento te pidan improvisar?

Sí, porque hay veces que no apetece, y la improvisación nace de una necesidad: de expresarme, de comunicar cierto tipo de cosas… y hay veces que esa necesidad no está. Entonces sí, a veces satura.

¿Sensaciones para la Final Internacional?

Tengo ganas. Sé que va a ser complicado, que Wos es el claro favorito, pero creo que el público argentino sabe valorar muy bien el ‘freestyle’, va a tener ganas de ver buenas batallas y espero… no espero, cambio el espero por creo que no me voy a encontrar un público localista. Entonces… va a ser divertido.

¿Sigues siendo una ‘rareza antropológica’?

Sí, pero creo que todos lo somos. Se puede ser más o menos consciente de ello, pero cada uno, en sí mismo, es una rareza antropológica.

  • Cristian Buades

    Por Cristian Buades

    Dicen que soy periodista, aunque algunos me llaman juntaletras. Tweetdeck humano, rastreador, un tipo serio.

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