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Una mujer se fractura parte del rostro por sonarse demasiado fuerte la nariz

La paciente perdió la visión de ambos ojos, empezó a sangrar por la nariz y sentía un dolor muy fuerte en la cabeza:

· Estos casos no son habituales, pero pueden ocurrir

La paciente perdió la visión de ambos ojos, empezó a sangrar por la nariz y sentía un dolor muy fuerte en la cabeza:

· Estos casos no son habituales, pero pueden ocurrir

El pasado 28 de junio, médicos del Hospital Universitario North Middlesex (Edmonton, Reino Unido) reportaron un accidente poco común: el caso de una mujer que presentó una fractura como consecuencia de sonarse demasiado fuerte la nariz.

Ocurrió hace un año. La mujer, de 36 años, perdió temporalmente la visión de ambos ojos y empezó a sangrar por la nariz, además de sentir un dolor muy fuerte en la cabeza. Inmediatamente fue a emergencias, donde le dijeron que se había roto la lámina papirácea, que forma parte del hueso etmoides, situado en los ojos. Los enfisemas oculares son comunes en casos en el que la lámina papirácea, que es muy delgada, se rompe por un traumatismo, como por ejemplo un golpe.

Según los médicos, debía tener los huesos alrededor de los ojos débiles. “Es posible que la paciente tenga una predisposición o un debilitamiento en el área del esqueleto alrededor del ojo, ya que los casos no traumáticos como este son raros”.

La fractura fue limpia y su visión volvió a las horas, por lo que la mujer no necesitó operación. Los médicos la enviaron a casa con analgésicos y recomendaciones para su recuperación. Aún así, ha informado que desde que volvió a casa, tiene dolores diarios en la parte izquierda de la cabeza que le pueden llegar a durar hasta dos o tres horas.

Otros casos, también en España

Pese a la rareza del caso, hay ejemplos similares. En España, en 2015, se registró en Teruel el caso de un varón de 38 años “con edema periorbitario en ojo izquierdo tras maniobra de valsalva (se llama así al intento de exhalar aire con la boca y la nariz cerradas) sonándose la nariz”.  En este caso, no obstante, existe un antecedente de golpe previo, en concreto un “rodillazo en zona sub-orbitaria izquierda jugando al rugby sin pérdida de conciencia”.

El año pasado también se reportó el caso de una mujer de 38 años “con antecedentes de alergias estacionales” que se presentó al servicio de urgencias “con un inicio repentino de inflamación periorbitaria izquierda después de sonarse la nariz”.

Sam Myers, médico del Hospital Universitario North Middlesex, declaraba a Time que el acto de sonarse la nariz no debería ser sinónimo de “reventón orbital”. Además, asegura que hay pocas medidas preventivas, “aparte de evitar sonarse la nariz de manera excesiva o agresiva”. Aún así, “me he sonado un poco menos la nariz desde entonces”, concluye el doctor.

  • Virginia Pérez

    Por Virginia Pérez

    Proyecto de periodista. Tengo la cabeza más en Twitter que en la vida real. RuPaul’s Drag Race es mi tema tabú en las cenas familiares de Navidad. Si no veías Art Attack, no eres tan millennial como crees.

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