Una aproximación al confuso mundo de las pamelas y tocados

La pamela -pamelote. de Rose DeWitt Bukater, ¿qué? Foto: 'Titanic'.

La innovación en este mundo ha tocado techo:

  • Los ejemplos de agotamiento son varios: langostas, gorriones, barcos...
  • Dejad de utilizar plumas de aves extintas, por favor

Nuestro afán por presumir, en ocasiones, se nos va absolutamente de las manos. No sabemos si nos gustan o las odiamos, pero por eso nos fascinan: las pamelas (y derivados). Esos tocados tan de “fantasía” que nos toca esquivar haciendo la cobra en las copas de espera de los banquetes.

En un intento por reflejar la realidad de esos sombreros tan innecesarios de las bodas y otras fiestas de guardar, hoy os queremos mostrar algunos esperpentos que, lo creáis o no, han estado presentes en alguna celebración y que, seguramente, se convirtieron en la comidilla de la fiesta. Porque, amigos míos, ¿quién no ha estado a punto de decirle a su cuñada: “quítate esa pluma de faisán que la vas a meter en todo el consomé?”

Aunque bueno, quién dice pluma de faisán también dice langosta de diamantes.

O nido de cigüeña, que tampoco está nada mal.

Luego, hay quien diseña sus tocados inspirándose en sus aficiones, películas favoritas y demás fetichismos. Esta chica, por ejemplo, es fan de Piratas del Caribe.

La siguiente chica, no obstante, sentía cierta predilección por la aeronáutica, y su pasión siempre fueron los vuelos. Ni Melendi (juas). El día en el que se casaba su hermano, no dudó en ponerse en la cabeza un avión francés de la II Guerra Mundial.

Hablando de volar…

Ojito al detalle.

Para Sarah Jessica Parker, las plumas también son una decidida apuesta, siempre y cuando estén unidas a algo bañado en oro y muy barroco. Apuesto a que se inspiró en la novia de alguna boda gitana. ¡Qué pureza!

Sin embargo, este no ha sido el único extravagante tocado que ha lucido la actriz. De hecho, parece que no sale de casa sin uno puesto.

Asimismo, están esos tocados que tienden a parecerse más a los anillos de Saturno que a cualquier otra cosa. Hay quién dice que existen ondas gravitacionales en torno a ellos y que su tejido está compuesto por partículas en suspensión. Pero bueno, aun son sólo teorías que están estudiando en el CERN.

Otras veces, esos tocados XXL no solo tienen función decorativa sino que se convierten en cosas prácticas, como las mantas de sirena. Eva González, por ejemplo, sería capaz de cobijar a todos los invitados de la boda de una lluvia torrencial bajo su pamela. Por otro lado, si lo que hace es un sol de castigo, la sombra que dará será lo suficientemente amplia.

En esta casa, nuestra Pamela favorita, sin embargo, siempre será esta.


 

  • Miguel Luque

    Miguel Luque

    Periodista, de Jaén y olivarero. Nunca estoy contento con lo que escribo hasta que compruebo que es verdad.

Aquí habrá comentarios