¿Qué es un grupo sanguíneo y por qué es importante conocer el tuyo? | eslang

¿Qué es un grupo sanguíneo y por qué es importante conocer el tuyo?

Una donación de sangre puede ayudar hasta tres personas:

  • El grupo más común es el O+ y el más raro, el AB-
  • Y no, no es 'cero', es 'O', de Oviedo

Hasta hace poco más de un siglo se pensaba que solo existía un tipo de sangre. Ahora sabemos que hay distintos grupos sanguíneos que tienen una compatibilidad específica y que deben ser tratados de cierta forma para evitar que existan complicaciones en la transfusión.

Si eres donante de sangre (bravo por ti), quizás conozcas lo que te voy a contar mejor que yo. También sabrás de la importancia que tienen las donaciones y su correcta gestión y por supuesto, sabrás cuál es tu grupo sanguíneo. Aún así, sigue leyendo porque puede que haya cosas que se te escapen.

Antes de nada, debemos saber que todo nuestro sistema circulatorio funciona a modo de un enorme canal de distribución ante la gran cantidad de necesidades que tiene nuestro organismo. Por él discurren varios elementos como los glóbulos blancos, los glóbulos rojos o el plasma que tienen una serie de funciones asociadas.

Los glóbulos rojos, por ejemplo, se encargan de transportar el oxígeno procedente de los pulmones; los glóbulos blancos, de fagocitar los agentes patógenos que pudieran ser perjudiciales y el plasma, de facilitar el curso de los anteriores elementos por los vasos sanguíneos. Luego están las plaquetas, que permiten la coagulación ante posibles hemorragias.

En torno a los glóbulos rojos o hematocríticos hematocritos, hay unas cadenas de azúcares y proteínas que son heredadas de los padres. Junto a ellas también hay unos elementos generados por los glóbulos blancos llamados antígenos que determinan los grupos sanguíneos. Se clasifican en A, B y O.

1. Los grupos

Antes de que se supiera de la existencia de los grupos sanguíneos, los científicos veían que cuando se mezclaba la sangre de una persona con la de otra, solían crearse coágulos capaces de provocar la muerte del receptor. Tras años de investigación, se vio que esta peligrosa situación se daba porque esos antígenos que rodean a los glóbulos rojos rechazaban a otros que no compartían sus características y que venían de otra persona.

El descubridor de este hallazgo fue un biólogo austriaco llamado Karl Landsteiner, que se dio cuenta de que hay dos tipos de antígenos en la sangre: los A y los B. Al mismo tiempo, también vio que no todas las personas los tenían, ya que había algunas que tenían solo uno de ellos, otras que tenían los dos y otras que no tenían ninguno. A las primeras las incluyó en los grupos A o B en función a las características de sus antígenos, a las segundas en el grupo AB y a las últimas en el grupo O (con O de Oviedo, no cero, como se conoce comúnmente).

Este sistema sanguíneo, denominado ABO, se complementó posteriormente con el sistema RH, descubierto también por el científico austriaco en 1939 y que probaba la existencia de otro antígeno en la sangre de los anteriores grupos. A todos aquellos que tenían este nuevo elemento, les añadió un signo positivo; a los que no lo tenían, un signo negativo. ¿Os suena, no?

De este modo, Landsteiner determinó los actuales grupos sanguíneos y sus correspondientes compatibilidades: O+, O-, A+, A-, B+, B-, AB+ y AB-. El más común entre la población es el O+, seguido del A+ y el menos común el AB-.

Asimismo, el grupo receptor universal de glóbulos rojos es el AB+ y el grupo donante universal es el O-.  Decimos que de glóbulos rojos porque no del resto de la sangre. Al recibir una donación, los hospitales no inyectan toda la sangre en el paciente, sino que separan los glóbulos rojos de las plaquetas y del plasma, pues podría haber complicaciones de compatibilidad.

GRUPO-SANGUINEO

2. Su importancia

La categorización sanguínea le valió a Landsteiner un premio Nobel de Medicina en 1930, no obstante, el alcance del descubrimiento fue más allá de los premios. El desarrollo del sistema de transfusión sanguínea coincidió con la I Guerra Mundial, con la II Guerra Mundial y con la Guerra Civil Española, lo cual, ayudó a salvar la vida de muchas personas (soldados y civiles) heridos fuera y dentro del campo de batalla. De hecho, España fue el primer país donde se hicieron transfusiones desde bancos de sangre públicos ubicados en Madrid y Barcelona a heridos.

Desde entonces, las demanda de sangre se ha vuelto una constante en todos los hospitales del mundo y ha facilitado la recuperación de pacientes que han sufrido una gran pérdida de sangre en operaciones quirúrgicas. En ocasiones, las autoridades sanitarias tienen una carencia específica de un grupo sanguíneo, por tanto, es importante que estés atento. Según datos de la Cruz Roja, una sola donación de sangre, después de decantarla y separarla según sus componentes, puede llegar a ayudar hasta tres personas.

  • Miguel Luque

    Miguel Luque

    Periodista, de Jaén y olivarero. Nunca estoy contento con lo que escribo hasta que compruebo que es verdad.

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