Ni latineo ni malasañeo: de picnic con Pantomima Full | eslang

Ni latineo ni malasañeo: de picnic con Pantomima Full

  • Laura Pacheco
  • Cecilia Marín

Ante una disyuntiva tan complicada como malasañeo o latineo, decidimos llevarnos a Alberto Casado (Madrid, 1983) y Rober Bodegas (A Coruña) de picnic a un parque madrileño. Pincho de tortilla en mano, les preguntamos sobre SU PROYECTO, Pantomima Full, que lo está petando a base de bien en redes sociales: vídeos cortos, de menos de un minuto, en los que hacen una radiografía burlona de perfiles sociales tan marcados como variados.

Por si queda alguien que no os conozca, situadlos: ¿Quiénes sois Pantomima Full y qué hacéis?

Rober: Pantomima Full somos este señor y yo [mirando a Alberto] y lo que hacemos ahora son retratos de gente y cosas que nos dan rabia, básicamente. También tenemos un show que ahora mismo está parado, pero volverá.

Alberto: Hacemos retratos de la gente que nos rodea, por así decirlo.

Hacéis un humor muy costumbrista, sabéis reflejar muy bien los estereotipos sociales, ¿por qué creéis que están gustando tanto?

Alberto: Precisamente porque es muy real y refleja bien el entorno de la gente de nuestra edad. Siempre conoces a alguien que se comporta así o eres tú el que se comporta de ese modo, entonces te hace gracia.

Rober: Todo el mundo tiene su punto hater y le dan rabia determinados comportamientos. Es una identificación costumbrista pero actual, que creo que es el acierto. No tiene un rollo rancio, aunque algún personaje sí pueda serlo.

¿Pensáis en el tipo de público al que os dirigís o solo hacéis lo que os gusta a vosotros?

Alberto: Hacemos lo que nos gusta, algo que nosotros veríamos, pero sí que está dirigido absolutamente a nuestro círculo.

Rober: Lo que te mola es que le guste a la gente con la que te relacionas.

Alberto: Haciendo lo que te gusta inevitablemente te diriges a un público que es parecido a ti. Es normal.

¿Cómo decidís quién hace un personaje y quién hace otro?

Alberto: Totalmente al azar. En los guiones el nombre es “Personaje” y cuando vamos a grabar, ya con la cámara en la mano, decidimos: hago yo el vinito, tú haces tal… Al que le toque, básicamente. Vamos rulando y da igual.

Rober: Vamos bastante al día. Por ejemplo, esta vez yo me había hecho el de la semana anterior, así que ahora le tocaba a Alberto. A lo mejor planteando el casting uno haría mejor unos personajes y otro otros, pero así no nos peleamos.

¿Lo de fichar topicazos para los vídeos se ha convertido un poco en una obsesión? Cuando estáis hablando con la gente os vais fijando en lo que dicen…

Alberto: No es una obsesión, pero sí que estamos atentos porque vamos tan al día que nunca tenemos mucho preparado. Ves algo y dices “de esto hay que hacer un vídeo”.

Rober: Sí, lo tenemos ahí presente.

Yo ahora con vosotros me siento como cuando estás hablando con un psicólogo y piensas que te está psicoanalizando todo el rato.

Alberto: Y es así. [Risas]

Qué miedo. ¿Hay alguien de vuestro entorno que se haya visto reflejado en vuestros vídeos y haya dicho “Hostia, tío, este soy yo” y que se haya mosqueado un poco?

Alberto: Sí hay gente que nos ha dicho “cabrón, esto va por mí”, pero en realidad ningún vídeo va expresamente por una persona, son varios comportamientos. El otro día un amigo me contó que le había escrito su hermano diciéndole “tío, tengo que contarte una cosa”, en plan en serio. Y le dice: “he estado viendo lo que hacen Rober y Alberto y, tío, creo que se están basando todo en ti”. ¡Se lo contó como un problema! Como diciendo “tus dos amigos te están jodiendo”.

Pero bueno, va todo desde el cariño… ¿no?

Rober: A ver, si nosotros mismos somos muchos de nuestros personajes. Hemos caído en estas mierdas, lo que pasa que a lo mejor hasta que no se las ves a otro no dices “qué asco da esto, joder”. Pero sí, nada es una ofensa tan grave.

Alberto: Si te ofende eso…

¿Con qué perfil os sentís más identificados?

Alberto: Yo me veo en muchos. No soy uno en concreto pero actitudes sí tengo…

Rober: El canallita, tío.

Alberto: No, el canallita no, joder. El canallita está demasiado on fire.

Rober: Hay uno que aún no ha salido, el “Ya va pedo”, que somos un poco los dos. Pero sí, tenemos cosas de muchos. Ahora mismo seríamos los sosos.

¿Y vuestro personaje favorito? 

Alberto: Voy a decir uno de Rober para que quede más bonito, y así el dice uno mío: Opiniones sin riesgo. El hombre que no te aporta nunca nada nuevo ni se moja en nada de lo que dice.

Rober: Da bastante bajón. A mí me mola mucho, que es uno de los más frikis, el sentadito y el de la rana. Pero el que tiene la historia más bonita es el runner porque un tío se creyó que era de verdad y escribió un post muy largo y sentido diciendo que “jo, pues si le ha pasado todo eso, enhorabuena para este chaval”. Que alguien no perciba la ironía me parece maravilloso.

¿Coinciden con los del público? ¿Los que vosotros pensábais que iban a triunfar han sido los que efectivamente más han funcionado?

Alberto: Casi siempre te lo hueles. El del tío que tira piedras al río sabemos que no lo va a petar, pero hay otros que sabemos que sí porque son mucho más identificables.

Rober: Los que creemos que van a ir bien suelen ir bien, pero otros como el de “Opiniones sin riesgo” creíamos que estaba bien pero que no iba a funcionar tan bien como lo hizo. Y ha sido de los que más lo ha petado.

Alberto: El del runner sabes que va a tener movimiento porque es algo muy de actualidad. Todo el mundo ha ido a correr o conoce a alguien que lo hace.

¿Cuánto tiempo tardáis en rodar los vídeos? ¿No os descojonáis?

Alberto: No hay que parar mucho porque tenemos un guion de base pero en realidad es todo muy improvisado. Grabamos y la primera frase la digo de siete formas, la segunda igual, todo muy rápido, y realmente el montaje es lo que lleva más tiempo. Pero grabar no es nada, lo grabamos en 40 minutos o una hora.

Rober: Sí, depende de la localización o de si nos movemos un poco para grabar recursos. Sale un bruto bastante largo y lo que más tiempo nos lleva es montarlo. Como no queremos que dure más de un minuto hay que acotarlo mucho. De cada frase hay como 10 tomas, y aunque parezca que no nos las vemos todas, las elegimos… Hay mimo en Pantomima Full.

Los chanantes consiguieron que sus palabros al final formaran parte del vocabulario popular, ¿os molaría que os pasara lo mismo con términos como canallita, latineo y tal?

Rober: Me mola. Es verdad que no son nuestros, pero que la gente, bueno, ALGUNA gente, los use con ironía y en vez de decir “latinita” como algo guay lo diga con ironía lo vemos de vez en cuando. Alguien te para y te viene con estas mierdas y mola: zapas y mallas…

Alberto: Zapas y mallas nos lo ponen mucho en Facebook, o housito. Son tonterías pero que te hace gracia, la verdad.

¿Latineo o malasañeo?

Alberto: Somos más de malasañeo, pero hemos sido muy de latineo. También es verdad que tuvo su momento.

Rober: Hemos comprado gorros a los vendedores y todo.

Alberto: Le hemos comprado gorros a los vendedores yendo borrachos, sí, sí, y gafas… Eso ha pasado.

Rober: Para hacer todo esto hay que tener mucho background y haberlo vivido todo.

Alberto: Hablamos de cosas que sabemos.

¿Mercadona o productos frescos del mercado?

Alberto: Todo el mundo es más de productos frescos del mercado, pero luego no van nunca. Yo soy del supermercado que tenga más cerca de casa.

Tema manido donde los haya, pero también de actualidad: ¿qué opináis de los límites del humor?

Rober: Yo creo que no debe haber límites. Creo que simplemente hay bromas que no son apropiadas. De un mismo tema alguien con cabeza puede hacer una broma guay y otro puede meter la pata hasta el fondo. A veces se sueltan burradas con la excusa de que es humor, y no tiene ni chiste. Pero sí que se pueden hacer bromas guays con todo.

Alberto: Buscarle una vuelta de tuerca a todo mola. Hacer la broma obvia por hacer, pues tampoco… Es verdad que lo de los límites se está yendo un poco de madre. Es una locura que se esté hablando tanto de eso y que se juzgue tanto.

Bertín dijo que ya Arévalo no podría hacer chistes de enanos ni de mariquitas.

Rober: Arévalo es el tío más underground.

Alberto: Los sketches y chistes de años atrás serían un escándalo ahora porque todo el mundo se ofende por todo.

Rober: El problema es que se sacan las cosas de contexto. Es como si Alberto hubiese llegado tarde hoy, yo le hubiese estado esperando y le hubiese dicho “¡Cabrón! Te voy a matar” y, joder, no lo voy a matar. Pero si pones eso sin contexto sale que “Rober dice que hay que matar a los impuntuales”. Está dicho en un contexto y no se dice en serio. Por eso es humor, porque no se dice en serio. Es lo que la gente no entiende.

¿Quiénes son vuestros referentes?

Rober: Alberto Casado.

Alberto: Cómo sabes hacerme reír. Hay muchos. Los chanantes, desde luego.

Rober: Ricky Gervais, Will Ferrell… Danny McBride, tío, como Kenny Powers. Kenny Powers es nuestro referente más importante.

Os conocéis desde Sé lo que hicisteis, ¿cómo comenzó vuestra historia de amistad?

Alberto: Currábamos juntos en Sé lo que hicisteis, y realmente nuestra historia de amistad comenzó porque me iba de viaje a Escandinavia con más amigos y le dije a Bodegas que se viniese si quería. Ahí pasamos a ser colegas de curro a COLEGAS.

Rober: Ahí es cuando me aceptaron en su grupo. Yo vivía en A Coruña y como tampoco tenía aquí mi grupete y él sí, le envié una solicitud, me testearon en un viaje a Suecia y Filandia y ¡aprobé! Y ya me quedé en su grupete, y al final hemos seguido currando siempre.

Alberto: Antes de conocerle le llamábamos ‘El Galleguiño’. Pasaba por ahí y decíamos ‘¡El Galleguiño!’.

Rober: Me veían pasar tan pizpireto con mis corbatas y les hacía gracia. Normal. Yo me veo en las fotos de esa época y también me hago gracia.

Y ahora… ¿proyectos?

Rober: Esa palabra ya ha quedado totalmente denigrada.

Alberto: Ahora si dices que tienes proyectos eres mierda, tío. Pero si preguntas si tenemos proyectos, un montón.

¿Habéis pensado en qué se pueden convertir vuestros vídeos a largo plazo? ¿Vais a volver al teatro? 

Alberto: Al teatro supongo que volveremos en algún momento, y lo de los vídeos, ni idea de en qué se puede convertir. Ni nos lo hemos planteado. Exprimirlo al máximo.

Rober: Canallita The Movie. Realmente lleva muy poco esto y nos divierte.

Alberto: Más adelante supongo que dejará de divertirnos y nos apetecerá hacer otra cosa, imagino, otro tipo de vídeos o lo que se nos ocurra…

¿Este es un formato que funciona mejor en Internet que en otras plataformas, como el teatro? 

Alberto: Este formato llevado al teatro no nos hemos planteado cómo sería todavía, pero lo que hacíamos en el teatro no tenía nada que ver con los vídeos, era más absurdo, surrealista, más largo… Cuestión de gustos.

Rober: Con la misma calidad interpretativa, pero eran sketches más largos y esto son perfiles. Cuando volvamos le daremos una vuelta a ver qué novedad presentamos a nuestros fans.

¿Se puede vivir de la comedia?

Alberto: Sí, perfectamente. Hay mucha gente viviendo de eso. Más allá de los vídeos tenemos nuestros trabajos relacionados con la comedia [ambos trabajan como guionistas en la serie Gym Tony] y Rober hace monólogos. De los vídeos de Pantomima no se puede vivir, pero de la comedía sí. Si tienes “proyectos”…

Rober: Pero puedes conseguir tortilla. [Risas]

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