Del señor del pañal al dildo: el bot que hace los 'mejores' diseños para fundas de iPhone | eslang

Del señor del pañal al dildo: el bot que hace los ‘mejores’ diseños para fundas de iPhone

Basta ya de Mr. Wonderful, dadme una carcasa que refleje mi cruda realidad

  • Ideales para evitar robos, estas fundas te llevarán directamente a terapia

La estética minimalista de un iPhone a veces puede llegar a ser demasiado simplista para personas que, lejos de admirar el blanco impoluto de Apple, prefieren romper y aplicar su propia personalidad: los gamers se comprar una funda que imita a la primera Game Boy; los fans de Disney, una que refleje su amor por Lilo & Stitch; el fanático de Dragon Ball, una con Goku en modo Super Sayan…

Aunque no limitemos los gustos a la cultura popular. Hay veces donde las ganas por llamar la atención superan con creces a cualquier accesorio mono y traspasan la frontera de lo único, de lo inimitable. Es tal el afán de exclusividad que una persona puede llegar a autolesionar su propia reputación sin querer. Si no, ¿qué sentido tienen las ortopédicas fundas de un tamaño dos veces superior al móvil al estilo de Mi vecino Tororo? El problema, queridos lectores, es que la pasión por lo extravagante no queda ahí.

No hay nadie que no haya ya escuchado hablar de los bots. Si, esa especie de algoritmos informáticos que tras programarse ejecutan ciertas acciones automáticamente. Los hay en todos lados: en la prensa digital, en redes sociales, en mensajería y cómo no, en las tiendas online. Pues bien, en Amazon hay uno que se dedica a comercializar y vender carcasas de iPhone decoradas con motivos random más que discutibles estéticamente hablando. Porque lo que hace este malévolo invento del demonio no es limitarse al estilo piel de leopardo, sino que coge, por ejemplo, imágenes de consoladores y las convierte en carcasa. Ojo, que con esto no niego que haya dildos que sean bonitos, pero de ahí a colocarlos como imagen del dorso de tu móvil hay un paso.

dildo

Sin embargo, no es la única ocurrencia de este curioso bot llamado My Handy Design’. Sus creaciones van más allá de lo políticamente correcto y desafían a cualquiera que quiera ir en contra de lo establecido. Vamos, que ríete de esos que se la dan de alternativos por tener como fondo de pantalla a la careta de V de Vendetta. ¿Acaso no es reivindicativo coger la imagen de la entrepierna de un señor recién operado de la próstata para luego mostrarla con orgullo en la parte trasera de tu móvil? Mr Wonderful, deme pañales y muletas que es lo que necesito para despertarme con una sonrisa.

prostata

Tampoco te sorprendas al ver que tienen opiniones. Hay gente que sabe valorar la calidad y reconocen que las magníficas elecciones del bot pueden ser los mejores regalos de cumpleaños. Para ello, solo hay que darle un poco de emoción, envolver la caja de la funda en papel de regalo y añadir una nota con un titular clickbait al estilo: “no imaginarás lo que ocurrirá a continuación”. Él o ella lo abrirá como alma que lleva el diablo debido a las expectativas que has creado y se encontrará con esto:

uñas

Mientras tanto, tú estarás con la cámara de fotos grabando su anticlimax descojonándote. Que si es tu pareja a lo mejor te deja, pero ¿y las risas que te has echado? Eso no te lo quita nadie.

Pero ¡ojo!, no solo de imágenes escabrosas vive el bot, nuestro nuevo mejor amigo. Su maravillosa colección de fundas desvela bajo un halo costumbrista la realidad de muchas personas y que egoístamente encubren. De hecho, no es baladí decir que ‘My Handy Design’ es necesario. Estamos hartos de ver todos y cada uno de los tipos de bares que frecuentan nuestros amigos de Instagram y estamos hartos de ver cómo se hacen boomerangs por encima de nuestras posibilidades, ¡que ya sabemos que puedes arquear las cejas, joder! Este bot refleja nuestras imperfecciones y las encumbra como producto comercial.

Como esa vez que te comiste la cabeza y tenías un predictor a mano.

predictor

O como cuando te vas a hacer la cera en las axilas. ¡Venga, atrévete a hacerte ahora un boomerang!

cera

¿No te acuerdas de esa vez que fuiste a Magaluf, probaste el balconing y acabaste con tu tibia mirando a La Meca? Pues el bot te lo recuerda.

pierna

También esa vez que dejaste el grifo del agua abierto y liaste la de dios es cristo. Saca los remos, Noé.

grifo

¿Y cuando te dio de pequeño por esnifar la tiza de la pizarra del profesor porque te decían que provocaba dolor de cabeza? Qué bonitos eran los inicios en esto del consumo y tráfico de estupefacientes…

coca

Y cómo no, esa indigestión aguda tras los días de trilirí y tralará que te tiene a base de fortasec. Aunque también puede recordarte esa vez que le dio el achaque a tu abuelo y que bueno, al final no eran gases… En fin, cada familia es un mundo.

diarrea

Luego también están esos objetos cotidianos que injustamente olvidamos por su poca relevancia mediática pero que, por cuestión de vida o muerte o por causa mayor -que no causa menor- son relevantes para no cagarla de bien. Hablamos, por ejemplo, de esas pastillitas.

pastillas

O de ese ventolín que tan necesario es en tu vida y que tan poco reconoces. Sin él a lo mejor llevarías mucho tiempo estando pajarito.

asma

Y si ninguna de estas razones os convence, reflexionad un poco: ¿quién sería capaz de robarte un móvil con la imagen de unas uñas roñosas y mohosas? Es tan obsceno que ni se atreverían. 

think

  • Miguel Luque

    Miguel Luque

    Periodista, de Jaén y olivarero. Nunca estoy contento con lo que escribo hasta que compruebo que es verdad.

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