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9 consejos para ir de camping a un festival y pasártelo bien en el intento

Morir en el intento no vas a morir, no seamos exagerados:

  • Pero hay posibilidades de pasarlo mal si no vas bien equipado y nunca has sido Boy Scout
  • El SanSan abre la temporada festivalera, así que te damos unos 'tips' para ir de camping

Tus amigos y tú ya tenéis vuestro abono para disfrutar de una calurosa, divertida e intensa experiencia en uno de los cientos de festivales que pueblan la geografía española. Por supuesto, habéis elegido la opción de camping. Nada de hostales, hoteles o apartamentos. ¿Es que acaso sois treintañeros? ¡Claro que no! Aquí si se hace, se hace bien. No queremos pecar de abuelos cebolletas ni cuñados sabiondos, pero antes de instalaros en esa especie de campo de batalla que es el camping de cualquier festival, os dejamos por aquí unos cuantos consejos para que nada ni nadie os amargue la aventura. O casi.

1. Timing + ubicación

Eso de que los últimos serán los primeros nunca se cumple en un festival. Escúchame, NUNCA. Si vas a acampar lo suyo es que llegues pronto para coger buen sitio. No te vas a quedar allí a vivir por los siglos de los siglos, pero serán 2, 3 o más días que se pueden hacer muy largos si no te lo montas bien. Algunos festivales abren sus instalaciones días antes, así que si puedes ve a coger sitio y dedícate a hacer turismo, ir a la playa o hacer la previa con tus amigos.

2. Hacer de la tienda de campaña tu hogar

Suelo duro, arena, gravilla, polvo y piedras que se clavarán en tu costado sustituyen a ese césped bien poblado que suele dominar en los campings de verdad. Esto no sucede en todos los festivales, pero sí en muchos, y sobre todo después de varios días. A ver si así se entiende mejor:

Martin Abegglen/Flickr
Martin Abegglen/Flickr

El colchón hinchable es tu tabla de salvación. La esterilla puede ser una opción más barata, pero a la larga te saldrá más cara. Después de darlo todo en los conciertos, llegarás reventado a la zona de acampada, y entre el de los timbales y el de la guitarrita el descanso puede ser mínimo. Asegúrate de que las -pocas- horas en las que logres conciliar el sueño sean de calidad.

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Foto: Graham van der Wielen/Flickr

El saco de dormir es opcional, pero si lo llevas, que sea de entretiempo. Si quieres llevar una almohada tienes nuestra bendición.

Entre el de los timbales y el de la guitarrita el descanso puede ser mínimo, así que asegúrate de que las horas de sueño sean de calidad: un colchón hinchable es tu salvación

3. Mobiliario superpro

Con el punto 1 y el 2 bajo control tenéis vuestra estancia más o menos solucionada, pero aún quedan algunos detalles para mejorar la experiencia. Las sillas plegables son un must: piensa que es en tu campamento base donde vas a desayunar, comer, merendar, hacer meriendas-cenas, cenar, recenar y, sobre todo, beber. Y dónde prefieres alimentarte y empalmar una resaca con otra, ¿sentado en el suelo (ver punto dos) o en una silla que, créeme, después de unos días tendrá consideración de trono?

La mesa es secundaria, pero como no la lleves, la echarás en falta. La idea de poner un toldo tampoco es mala. Y quien dice toldo, dice sombrilla, lona o cualquier cosa que pueda servir de parapeto entre tú y el sol.

4. Lo que hay que tener en cuenta

Una linterna es básica, pero no pierdas un buen selfie por utilizar la del móvil. La batería de tu smartphone estará siempre bajo mínimos, y aunque en la mayoría de festivales tienen puntos de carga de aparatos electrónicos, mejor no depender de ellos para necesidades básicas. Un hinchador y un martillo te resultarán de extrema utilidad a la hora de montar tu chiringuito, aunque si no llevas siempre puedes pedírselos a los vecinos a cambio de invitarles más tarde a las birras que vas a meter en tu nevera (punto 5).

Una navaja multiusos te salvará de más de un apuro: desde cortar la cuerda con la que has apañado el toldo hasta abrir una lata, botella o preparar bocadillos. Eso sí, déjala en el campamento base cuando vayas a los conciertos, no queremos que te la requisen en el control de acceso. Un cargador portátil puede hacerte falta, ya que querrás pinchar la lista tan chula que te has marcado en Spotify. ¿Habrá que darle uso a esos altavoces que piensas llevar, no?

5. Los víveres de supervivencia

La bebida en los festivales suele ser bastante cara, y además vas a pasar mucho tiempo en la zona de acampada, por lo que una (o incluso varias) neveras portátiles son fundamentales para almacenar agua, hielos y comida. Los embutidos, alimentos envasados al vacío, pan, latas de conserva, galletas y ensaladas de pasta preparadas serán tu sustento durante esos días. No te olvides de hidratarte bien, que el agua no falte en vuestras neveras.

Las toallitas húmedas te darán la vida. Limpiarte las manos, refrescarte, secarte el sudor, IR AL BAÑO (nunca esperes nada de los baños portátiles)…

Para los gourmets, si el camping del festival lo permite puedes llevar alguna bombona o camping gas para cocinar, aunque luego será un engorro ponerte a fregar los utensilios.

6. Artículos de higiene y accesorios personales

Las toallitas húmedas te darán la vida. Limpiarte las manos, refrescarte, secarte el sudor, IR AL BAÑO (nunca esperes nada de los baños portátiles)… Lo que sea te lo solucionará una toallita húmeda. El desodorante y el champú en seco son un plus.

En cuanto a la ropa, quítate de tu mente la imagen del Coachella. Aquí no hemos venido a estar monos, sino a pasarlo bien. Si puedes hacer las dos cosas, mejor; pero si tienes que elegir entre apariencia o comodidad, lánzate en plancha a por lo segundo. Como nos dijo Rafa Val, cantante de Viva Suecia, las gafas de sol y una mochila de cuerdas son incuestionables. Y respecto al calzado, unas chanclas son imprescindibles si quieres ducharte en los días que dure el festival. Para el resto, unas zapatillas batalleras. Ir de estreno no es buena idea, y meterte en el recinto del festival con sandalias tampoco.

mat Walker/Flickr
Los Poly Klyn del infierno. mat Walker/Flickr

7. El botiquín

El Ibuprofeno es un clásico resaquil que no debe faltar en cualquier festival que se precie, Fortasec por si las moscas, Omeoprazol para el estómago, tiritas por si hay cortes, spray antimosquitos crema solar y aftersun IMPORTANTÍSIMO.

8. Precaución

Este es el consejo que te daría tu madre, pero no nos podemos ir sin dártelo: en los festivales hay cacos. Aunque predomina el buen rollo, a más de uno se le ha aguado la fiesta al volver a la zona de camping tras el festival. Lleva los mínimos objetos de valor posibles, y la tienda, si puede ser con candadito (aunque siempre pueden rajártela, cuantas más trabas les pongas, mejor).

9. La experiencia

Por último, debes asumir que, por más que te digamos, siempre habrá alguien más preparado que tú:

Foto: Graham van der Wielen/Flickr
Foto: Graham van der Wielen/Flickr

Siempre:

Joe Kniesek/Flickr
Joe Kniesek/Flickr

Pero como la experiencia es un grado, eso puede cambiar al año que viene. Suerte.

  • Cecilia Marín

    Cecilia Marín

    Periodista. Dúctil y resolutiva. Una vez maté una cucaracha tirándole la guía telefónica encima. Todo en mí son grandes ideas. Nadie ha dicho si buenas o malas.

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