¿Por qué es tan importante decir te quiero (si es que lo es)? | eslang

¿Por qué es tan importante decir te quiero (si es que lo es)?

Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te prequiero:

  • ¿Por qué nos da tanto miedo decir te quiero por primera vez?
  • ¿Qué pasa si nos lo dicen y somos nosotros los que apretamos el culo?

Te prequiero. No digo que te quiero, porque es pronto y te vas a asustar. O sea, más todavía. Por eso te digo que te prequiero. Te prequiero mucho, Martina.  

Daniel Sánchez Arévalo reinventó el castellano en 2012 con el verbo prequerer. La frase está extraída de su película Primos y la pronuncia Diego (Quim Gutiérrez) cuando no consigue aguantarse más las ganas de decirle a su amada Martina (Inma Cuesta) que está enamorado de ella. Lejos de quedarse en anécdota, el te prequiero como concepto se anexó al vocabulario callejero y comenzó a utilizarse fuera de la ficción, tal vez porque era un término que necesitábamos.

A mi amiga Ángela, sin ir más lejos, se lo dijo un ligue de la época, aunque viendo cómo terminó la pseudorelación la respuesta que le debería haber dado es la misma que la de Martina: “Tu inmadurez es superlativa para tu edad”. ¿Es inmaduro decir te prequiero? Puede. ¿Era más necesaria la aceptación de este término en la RAE que, yo qué sé, amigovio? Por supuesto. ¿Tiene nuestra generación miedo a decir (el primer) te quiero? Totalmente.

“La cultura del amor romántico nos inculca que decir te quiero por primera vez es como un punto de inflexión en la pareja porque significa algo fuerte, como compromiso y estabilidad,  y que para decirlo tenemos que estar muy seguros”, opina Sonia García, psicóloga y sexóloga. Así que más que miedo a decir te quiero, parece que hay algo más de fondo: el miedo al compromiso, a no poder dar marcha atrás después de esa declaración o incluso miedo a equivocarnos.

La misma opinión comparte Laura Morán, psicóloga, terapeuta familiar, de pareja y sexóloga:  “Nunca había oído la expresión te prequiero, pero lo que hace es avisar de esos temores: de momento te quiero, pero eso no significa que sea para siempre”. Por otro lado, decir te quiero también puede despertar cierto temor porque nos hace sentir vulnerables. “Expones tus sentimientos y cabe la posibilidad de no ser correspondido. De modo que, en ocasiones, preferimos no ser los primeros en decir estas palabras”, reconoce.

Equilicuá. Como el cuelga tú, pero al revés. Al igual que en una entrevista de trabajo quien primero da una cifra salarial pierde, en el amor también se la juega el que antes habla, aunque esto no significa que vayamos a perder. Simplemente, arriesgar. Y ya sabemos que no pain, no gain. ¿Hay alguna manera de decir te quiero y asegurarnos de que no vamos a irnos con un aplauso y un juego del programa bajo el brazo? “No hay un momento ideal. Disfrutemos de la relación sin presiones. Decir te quiero es una expresión afectiva tal y como puede ser un beso, un abrazo o un estoy contigo“, aclara García.

“El tiempo adecuado es el tiempo en el que se siente”, matiza Morán. “Si la otra persona se asusta, aprieta el culo, se aleja, se sorprende, muestra recelo o rechazo, lo mejor será aclarar qué significa ese te quiero para cada uno”. Porque aquí hay otro asunto espinoso: ¿qué significa querer a alguien?

Mi amiga Bárbara nos contaba durante un mediodía de vermú lo bien que le iba con su chico. Llevaban saliendo un par de meses y estaba superilusionada. “¿Y ya os habéis dicho te quiero y todo?”, le preguntó alguien del grupo. “Sí, sí, claro”, contestó. “¡O sea que estás enamorada!”, espetó otra. “¡No, no! Hombre, tanto como enamorada no”. La picuetez se cernió sobre nosotras porque ¿cómo es eso de decirle te quiero a alguien si aún no se está enamorado?

Aunque normalmente primero va el me gustas, luego el estoy enamorado y posteriormente el te quiero, Morán explica que “quizás mi te quiero significa que quiero exclusividad sexual y pasar todo el tiempo que pueda contigo y para ti es algo que solo se dice una vez que has pasado mucho tiempo con esa persona y sabes que sois compatibles. Por eso es más importante la comunicación, independientemente de cuándo se diga”.

“Dos palabras, ocho letras y seré tuya”, le decía Blair Waldorf a Chuck Bass en Gossip Girl. Lo que recibió como respuesta: silencio.

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¿Qué ocurre cuando es la otra persona la que se ha aventurado a decírnoslo y somos nosotros quienes sentimos eso de echa el freno, Madaleno? La actitud que debemos adoptar es la de ser sinceros (que no sincericidas). Es decir, explicar a la otra persona lo que sentimos. “Los sentimientos se tienen, no se fuerzan ni se razonan”, justifica Morán. “Si no correspondes a la persona que te lo dice, no es culpa de nadie. La comunicación explícita, pero cuidadosa con los sentimientos de la otra persona es la mejor herramienta para entendernos”.

¿Y QUÉ PASA CUANDO YA SOMOS UNA PAREJA ESTABLE?

Los te quieros preventivos, por tanto, no son una opción. Ni siquiera en el seno de una pareja estable, en la que se supone que los te quieros son una manera de ratificar ante tu pareja el amor que os une. A mi amiga Elena su novio no se lo decía casi nunca. Ella necesitaba ese refuerzo, pero a él “no le salía”. ¿Significaba eso que no estaba enamorado? ¿Qué está pasando aquí?

La opción A se llama alexitimia, un trastorno neurológico que dificulta la identificación y expresión de los propios sentimientos y emociones y que se estima sufre al menos un 10% de la población mundial . La opción B es mucho más común, sencilla y probable: “Nos queda todavía mucha educación emocional por recibir incluso para aprender a decir te quiero. Y no solo a nuestra pareja, sino a nuestros padres, nuestros amigos,…”, recuerda la psicóloga García. “Puede ser que no se diga porque no se sienta, pero lo más frecuente es que no se sepa cómo o en qué momento hacerlo, que dé cierta vergüenza o miedo al ridículo, dejadez, falta de costumbre, monotonía, y cientos de razones más”.

A la mente se me viene Patrick Swayze en su papel de Sam Wheat en Ghost, quien siempre contestaba a los te quieros de Molly (Demi Moore) con un críptico “ídem”. Y mirad cómo la quería. Vaya si la quería. Porque como menciona Morán, el amor no solo se demuestra diciendo te quiero“Quizás nos demuestre su amor de otra forma: interesándose por nuestras actividades o por nuestros familiares y amigos; demostrando que nos conoce y sabe lo que nos gusta…”.

Con 15, con 20, con 28 o con 33, la cuestión de los te quieros en pareja no caduca a casi ninguna edad. ¿Nos estamos rayando en exceso? ¿Por qué necesitamos que nos lo digan? “La demostración afectiva es fundamental en una relación de pareja, y esa demostración tiene que ser tanto a nivel físico como verba, pero esta no la única ni la más importante”, remacha García. Para Morán, es relevante porque habla de una de las emociones más importantes que experimentamos las personas: el amor. Sin embargo, recalca, “quizás no sea necesario darle tanta importancia a esas 8 letras, ni a cómo ni a cuándo se han dicho, sino a si las dos personas involucradas las sienten, las viven y las transmiten”.

  • Cecilia Marín

    Cecilia Marín

    Periodista. Dúctil y resolutiva. Una vez maté una cucaracha tirándole la guía telefónica encima. Todo en mí son grandes ideas. Nadie ha dicho si buenas o malas.

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