La ciencia ha hablado: el alcohol no excita, así que ya no le podemos echar la culpa | eslang

La ciencia ha hablado: el alcohol no excita, así que ya no le podemos echar la culpa

Se han molestado en estudiar eso que confirmas sin pruebas:

  • Porque tú puedes decir misa, pero no tienes un método científico

Que creyéramos y pudiéramos comprobar con más o menos facilidad que la cerveza es un lubricante ideal en las relaciones sociales no significaba que aquello fuera cierto. Entendiendo que una mentira repetida mil veces no se convierte en realidad, lo cierto es que en las conversaciones de bar necesitamos algo más que una creencia o la experiencia propia para avalar que eso es cierto.

Por ello, y aprovechando un insalvable agujero en la cultura popular, el profesor del Hospital Universitario de Basilea, Matthias Liechti, ha confirmado en un estudio -realizado a 60 voluntarios sanotes de 18 a 50 años de edad-, lo obvio: el consumo de alcohol nos desinhibe en lo concerniente al ámbito sexual. Y hay ‘peros’.

Para llevarlo a cabo, los investigadores de esta universidad suiza suministraron medio litro de cerveza con alcohol a la mitad de los analizados y cerveza sin alcohol al otro 50% de las “cobayas”. Las pruebas que debían llevar a cabo testaban los efectos del alcohol en tres ámbitos: una prueba de reconocimiento facial, una prueba de empatía y una prueba de excitación sexual; por supuesto esta última fue la más concluyente.

De todas ellas se extrajeron conclusiones bastante interesantes. Más o menos sorpresivas, se resumen en los siguientes tres puntos:

1. El consumo de cerveza (con alcohol, obviously) hace que sea más fácil para los voluntarios ver imágenes de sexo explícito. Algo difícil de experimentar en la cotidianidad de la vida pero, desde luego, podría llegar a mejorar ciertos planes de manera radical. También parece bastante deducible si alguna vez hemos tomado algún trago de más. Lo que no parece tan obvio es el sesgo de género: el efecto fue mayor en las mujeres que en los hombres. Jaque mate estereotipos.

Las diferencias concernientes al género en las conclusiones pueden explicarse por las diferencias de concentración de alcohol en sangre entre hombres y mujeres que consumen exactamente la misma cantidad”

Profesor Wim van den Brink, ex-presidente del ECNP

2. No se observaron cambios en los niveles de excitación sexual, es decir, el alcohol no ponía más cachondo a ninguno de los participantes en el estudio de ambos géneros. Pero sí que se mostraban más receptivos.

3. Tras trincarse medio litro de cerveza, los participantes eran más comprensivos con los problemas de sus congéneres y se sentían más atraídos por las caras felices. Lo que de toda la vida se conoce como ponerse las “gafas del alcohol” y se refiere a esa sensación de querer a todo el mundo, abrazarles y anhelar convertirlos en tus amigos de toda la vida. Probablemente lo de ser más comprensivos con los problemas de los congéneres tenga que ver con la capacidad de escuchar y asentir, esa que tanto reconforta al hablador y tan difícil resulta sobrio al oyente.

El alcohol es un lubricante social y su uso moderado hace más felices a las personas, más sociales y menos inhibidas cuando se habla de temas sexuales”

Profesor Wim van den Brink, ex-presidente del ECNP

Y sí, el estudio también confirma que vemos más atractiva a la otra persona con alcohol en vena. Todo romance y oxitocina.

 

  • David Pérez

    David Pérez

    Soy ese tipo con el que te tomarías unas cañas si saliera en la tele. El producto resultante de la mezcla de diplomacia, inquietud y baladas. Abanderado de la Generación ‘Ana y los Siete’.

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