Aprovechemos el juicio a 'La Manada' para empezar a informar bien sobre la violencia sexual contra las mujeres | eslang

Aprovechemos el juicio a ‘La Manada’ para empezar a informar bien sobre la violencia sexual contra las mujeres

Foto: 'Newsroom' por Alan Cleaver (licencia CC BY 2.0).

El juicio a 'La Manada' por violación ha vuelto a sacar lo peor de los medios al informar sobre estos temas:

  • Hacemos autocrítica y preguntamos a la experta de una asociación de víctimas de violencia sexual qué tenemos que cambiar

¿Somos conscientes los periodistas de que los abusos y agresiones hacia las mujeres no son delitos ordinarios, sino que tienen un contexto, un sistema patriarcal que los sustenta y los perpetúa? ¿Por qué somos más escrupulosos con la presunción de inocencia en casos de violencia de género que en otros casos, como por ejemplo el terrorismo? Esas eran algunas de las preguntas que nos hacíamos la semana pasada en una labor de autocrítica y en un intento por desterrar esas viejas prácticas del periodismo tradicional y aquellos discursos que perpetúan el machismo.

La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ha llamado a los periodistas a ser conscientes de la importancia que tiene nuestra labor profesional a la hora de informar sobre la violencia ejercida en contra de las mujeres. “En este aspecto existe una especial preocupación por algunas noticias de actualidad, como el juicio que se está celebrando sobre la violación a una joven en los Sanfermines, dado que en algunas informaciones se ha querido responsabilizar a la víctima para tratar de justificar a los presuntos violadores”, afirman.

¿Cómo los medios podemos informar y abordar correctamente las informaciones sobre violación o agresiones sexuales? “La mayoría de las veces hay buena intención, pero en otras muchas falta la perspectiva”, cuenta a Eslang vía telefónica Violeta García Gago, psicóloga de AADAS Cataluña, asociación que presta asistencia a mujeres que han sufrido o están sufriendo violencia sexual.

El año pasado esta asociación comenzó a elaborar junto con el Máster de Género y Comunicación de la UAB el estudio Mujeres Valientes: por una nueva información sobre las violencias sexuales, cuya primera parte ya está colgada en su web (en catalán). Para su elaboración contaron con la colaboración de varias mujeres que habían sufrido violencia sexual, a quienes les propusieron el ejercicio de leer noticias sobre violencia sexual en los medios y analizar cómo se sentían al respecto.

De este primer estudio dedujeron que los medios de comunicación “no solo es que no informen con perspectiva de género, si no que son, en la mayoría de los casos, victimizantes”, según la psicóloga. La segunda parte, que estará lista dentro de un par de meses, estará enfocada en dar unas recomendaciones generales a los medios de comunicación sobre cómo tratar estas noticias. Mientras tanto, hemos hablado con ella para intentar informar con perspectiva y rigor.

Lo primero: tener perspectiva de género

Lo principal es tomar conciencia de que estamos ante un problema social y, como tal, no tratar el tema como un suceso, crónica o hecho aislado. Para informar con perspectiva de género anima a los medios a cambiar la mirada y no narrar estos hechos sin explicar a su vez el contexto social en el que se dan. La recomendación más general y efectiva de la psicóloga Violeta García Gago es tratar estos casos como, por ejemplo, se trata el terrorismo. “En una noticia sobre terrorismo hay un contexto histórico, político e ideológico, y se acompaña el texto con fotografías o infografías que nos ayudan a entender el problema en conjunto”, señala. Aportar perspectiva de género es, sin más, darle a este tipo de informaciones la importancia que tienen. Asimismo, remacha la importancia de no cosificar a las mujeres ni tratarlas como objetos pasivos.

Dar detalles de la agresión no favorece a nadie. Si acaso, a los agresores

Además de ser muy victimizante para quien sufre una agresión, aportar detalles escabrosos es innecesario. “No aporta nada, estaría muy bien que los medios de comunicación sirvieran como agente informativo”, señala García Gago. Más allá de esta victimización, el amarillismo y el morbo de incluir los detalles de una agresión en una noticia “en ocasiones lo que hace es dar ideas a los violadores”. En lugar de rellenar páginas y páginas con esas especificaciones sin valor informativo, la psicóloga propone “dar estadísticas y porcentajes sobre denuncias para que la sociedad pueda tener la verdadera perspectiva y entender la verdadera dimensión del problema”. De nuevo, perspectiva de género.

Distinguir entre acoso sexual, abuso sexual, agresión sexual y violación

Informar sobre otro tipo de casos y no solo de los más mediáticos ayuda a que las mujeres puedan identificar qué es violencia sexual. “Muchísimas veces los agresores son conocidos. Es mucho más frecuente y cotidiano que el caso de los Sanfermines”, sostiene la psicóloga. Dentro de esta denominación hay varios matices y, según García Gago, también controversia, porque algunas corrientes feministas proponen que se hable de “violencia sexual general, independientemente de que haya fuerza física o no”:

Se habla de acoso sexual según el Código Penal cuando se solicitan favores de naturaleza sexual por lenguaje verbal, no verbal o escrito en el ámbito de una relación laboral continuada, en el ámbito de la docencia o en cualquier prestación de servicios habitual.

En el Código Penal, agresión sexual se entiende cuando hay fuerza o intimidación, y se habla de abuso sexual cuando la mujer está dormida, inconsciente, bajo el efecto de drogas, posee algún tipo de discapacidad o es menor de edad, por lo que no puede dar o no su consentimiento.

Violación, por último, es una forma de agresión sexual que se da cuando hay penetración, ya sea oral, anal o vaginal, y puede ser de miembros, objetos o dedos. “Muchas veces creemos que no ha sido violación cuando no ha habido penetración como tal, pero una felación es una violación para el Código Penal”, asevera García Gago.

Hablar sobre la vida de la víctima solo victimiza

Los artículos que hablan de la vida de la víctima, ya sea de cómo era su vida antes de la agresión o después, vuelven a ser victimizantes. “Si te roban o queman tu casa, nadie va a ir a ver si luego has reconstruido tu casa y cómo lo has hecho. Si te roban el coche, nadie va a ir después a ver cómo has rehecho tu vida. La violencia sexual es el único delito donde se culpabiliza y estudia a la víctima. El único”, asevera.

Las informaciones que desglosan la vida de la víctima, aunque sea a modo de ‘homenaje’, hay que cogerlas con pinzas. “Hay maneras y maneras de hacerlo. No es lo mismo que aparezca como una crónica de sucesos morbosa en la que se examine y escrute la vida de la víctima a que aparezca con dignidad. Además, hay que tener en cuenta que en el caso de la violencia sexual hay que tener el permiso de la víctima, antes de nada“.

¿Por qué abusamos de la palabra víctima?

Una de las quejas más comunes entre las mujeres que participaron en el estudio de medios fue la insistencia de la palabra víctima en este tipo de informaciones. “Cuando se habla solo de víctima parece que estas mujeres en realidad no existen”, aclara García Gago. “En otros delitos se habla de ciudadanos, ciudadanas, de la profesión que tienen esas personas…”, no así nunca en los casos de violencia machista. Aunque no debemos olvidar que han sido o son víctimas de violencia de género, también son supervivientes y luchadoras.

Presunción de inocencia sí, pero eso no implica cuestionar a la víctima

“Es comprensible que no se le puede dar tratamiento a nadie de violador si no está condenado”, afirma la psicóloga, “pero también hay un abuso de la palabra ‘presunto’, ‘supuesto’, ‘según la víctima’, ‘lo que la víctima relata’…”. Para García Gago, existe una especie de “vicio” con esta terminología que, sin embargo, no se da en otra clase de informaciones. “En casos de violencia machista o agresiones se tiene mucho más cuidado en repetirlo porque se cuestiona mucho más a la víctima”, puntualiza. Atribuir la presunción de inocencia es correcto; dar a entender por ello que estamos juzgando o cuestionando a la víctima, nunca.

Cuando se habla solo de víctima parece que estas mujeres en realidad no existen”

Victoria García Gago

No entrar en juicios paralelos

Encuestas en Twitter preguntando si creemos que el caso de los Sanfermines es violación o sexo consentido, tertulias televisivas en las que se le da un tratamiento frívolo a las agresiones… Los comentarios infundados y las especulaciones no hacen más que banalizar un problema estructural. “Flaco favor, ningún favor. Estamos hablando del dolor de muchas personas, estamos hablando de un suceso social, estructural y no es algo para entretener a la gente a la hora de la siesta”, manifiesta la psicóloga.

Entrevistar o dar voz a los acusados perpetúa la violencia machista

Cuando se entrevista a un agresor sexual, se informa de una app que ofrece un contrato de consentimiento o se habla con un maltratador, el medio tiene que ser consciente de que está ejerciendo de portavoz de una manera de ver el mundo, de una cierta estructura de pensamiento. “Todas las violencias machistas y agresores machistas tienen en común su desprecio hacia las mujeres y su actitud patriarcal. Cuando un medio de comunicación le da voz a esto está siendo despreciativo y patriarcal, a menos que el o la profesional que lleve a cabo esta entrevista tenga la suficiente formación como para poder contrastar lo que dice y detectar las estrategias que llevan a cabo para culpabilizar a las mujeres y para irresponsabilizarse ellos mismos”, opina García Gago.

No hablemos de ello solo cuando ocurre

García Gago recomienda realizar artículos de manera periódica para hacer un ejercicio de concienciación social continua. “Parece que esto solo pasa el Día de la Mujer o el Día de la Violencia de Género, pero esto pasa todo el año”, sostiene. Consciente de que en las redacciones apremian la última hora y la falta de recursos, “quizá no se puede hacer cada día, pero al menos que, cuando se haga, tenga contexto y trasfondo para no banalizar el problema. Ojalá que haya un día que no haya que informar de esto para nada, pero por ahora así es”, concluye.

  • Cecilia Marín

    Cecilia Marín

    Periodista. Dúctil y resolutiva. Una vez maté una cucaracha tirándole la guía telefónica encima. Todo en mí son grandes ideas. Nadie ha dicho si buenas o malas.

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