Política

26-J. El inaguantable postureo político

Mucha puesta en escena y poco fondo:

· Hartitos nos tienen. Complicado va a ser convencer después de marear la perdiz durante medio año

Llega el momento de la épica. La carrera hacia el 26-J promete ofrecer uno de los mayores espectáculos de postureo político de los últimos tiempos. Los políticos son conscientes de que, para esta cita electoral, muchos ciudadanos los miran con la misma cara con que mirarían el arroz o las lentejas que se quedan pegadas y negruzcas en el fondo de la olla. Nuestros líderes llegan quemados, huelen a humo, a mucho humo después de la inoperancia que han demostrado en los últimos meses. Y, como ya empieza a verse en esta precampaña, la única salida es tirar de espectáculo.

Hay que suponer que si no han llegado a acuerdo no es por capricho, sino por razones de fondo, programáticas; pero no han logrado comunicarlo con éxito. Todos coinciden en que nos encaminamos a los comicios con el magma más tierno de la democracia, en que los motivos para votar por una opción u otra nunca han sido tan claros y, sin embargo, la mayoría de argumentos pivotan entorno a clichés y eslóganes más o menos disimulados. Las razones existen, el país está que cruje, pero por algún motivo no resulta demasiado rentable esgrimirlas. Sea por el pánico a la promesa de los líderes o por nuestro oído adaptado a al molde de los tuits, el caso es que sólo nos ofrecen escenificaciones.

Toda la parafernalia comienza con las palabras y las sobreactuaciones. En este tiempo todos se han arremangado la camisa y, sobre todo, se-han-dejado-la-piel. Susana Díaz, Pablo Iglesias, Pedro Sánchez… Está el Congreso de piel que da asco. Por otra parte, con su pacto del abrazo Pedro Sánchez marcó una tendencia bastante ñoña.

En los primeros días de precampaña, el elector ya se huele algo. Los primeros golpes comunicativos de los partidos muestran la tónica que marcará la campaña.

¿Nos creemos que la aparición de Julio Anguita en un mitin de Pablo Iglesias fue espontánea?

En un mitin en Córdoba de Pablo Iglesias y Pablo Echenique apareció Julio Anguita por sorpresa (al menos, eso aseguran). En mitad de discurso, Iglesias corta a Echenique y grita: “¡Julio!”. La gente se levanta, la cámara gira y el Califa Rojo camina sereno, cansado y peregrino con las manos en los bolsillos. Atraviesa el pasillo y se abraza con el líder de Podemos, que se hecha a llorar primero sobre su hombro y luego de cara al público, ostensiblemente. Anguita se queda en el escenario y, casualidad o no, aparece alguien con un micro. Pide permiso para usarlo cuando daba la impresión de que estaba esperándolo. El ex coordinador de Izquierda Unida aparece con una reverberación de símbolo sagrado.

Hay que comprender que en la actualidad los componentes de la solemnidad han cambiado y, por ejemplo, se premia mucho más la fingida espontaneidad que los shows enlatados. Cosas de la ola de democracia estética radical (esta sí permitida) que atravesamos. Pedro Sánchez se subió a la azotea, con Madrid de fondo, para presentar a su fichaje estrella, también regresada de los noventa, Margarita Robles. Hay un colegueo muy juvenil, muy de cantina universitaria, y además se graba con el móvil, que eso ya es lo más. La elección del formato smartphone nace de la misma fibra de la que surgió la idea de cambiarse el nombre por Pdro Snchz.

Albert Rivera tampoco piensa desaprovechar el clima que corre y viaja a Venezuela para poner foto a su apoyo a la oposición. Al jefe de Ciudadanos no sólo le une a Antena 3 el color naranja, sino también la obsesión por centrar el foco país sudamericano. Estas alusiones y actuaciones tienen la intención comunicativa de marcar distancias con Podemos, de arrinconarlo en la esquina de la supuesta izquierda autoritaria y así sacar de dudas a quienes se inclinen por la nueva política sin un conocimiento claro de los contenidos de cada uno. A Ciudadanos le gustan mucho las banderas, ya sean reales o simbólicas.

El Partido Popular, el pobre, no está para planificar muchas escenificaciones, al menos de momento: ya se les ocurrirá algo. La única cosa épica de la que tenemos noticia es de la aparición del titán de la de la deuda pública, que supera el 100% del PIB por primera vez desde 1909. Antes, Rajoy usaba la ficción macroeconómica como Valium para calmar la indignación ante la corrupción, ahora se ha quedado sin nada. Ya se oye cómo calientan los motores de la máquina del miedo.

  • Esteban Ordóñez

    Por Esteban Ordóñez

    Cronista callejero y degustador de naderías. Me gustaría escribir como la sien derecha de Ignacio Aldecoa.

¿Qué te ha parecido?

Te doy mis diez

Me indigna

Me entristece

Fli-po

Me partooo

Feminismo (ilustrado) para principiantes

Vamos a meternos en eso, sr. Rajoy

¡Black Panther es El rey león!

Entrevista a JPelirrojo

"Conducir borracho me jodió la vida"

Walter White vs. La mosca

Ojete Calor opinan de que...

Identi
dades

Nuria Varela: "La ruptura del silencio de las mujeres es un momento histórico"

Leer noticia
Siguiente noticia

Identi
dades

La brecha salarial existe y debería ser política prioritaria

Leer noticia
Siguiente noticia

Cultura
Popular

Los paralelismos entre el megaéxito de Marvel y el clásico de Disney

Leer noticia
Siguiente noticia

Cread
ores

"No solo mi opinión provoca polémicas; a veces mi mera presencia"

Leer noticia
Siguiente noticia

Vida

Un joven de 23 años cuenta las consecuencias que sufrió por conducir bajo los efectos del alcohol

Leer noticia
Siguiente noticia

Cultura
Popular

Las teorías de la mosca que siguen dando vueltas 10 años después

Leer noticia
Siguiente noticia

Festiv
ales

Entrevista con Carlos Ojete y Aníbal Calor, padres del subnopop

Leer noticia
Siguiente noticia