Identidades

Lo que se oyó antes, durante y después de la legalización del matrimonio homosexual

La ley que buscaba aprobar el matrimonio gay nos dejó oír muchos argumentos mierder:

· Como que "la adopción de hijos por homosexuales no es una cuestión moral, sino científica", de Ana Botella

· O "no hacen daño a nadie, solo a sí mismos. A ver si algún día descubren su cura", de Andrea Hermida (NNGG)

La ley que buscaba aprobar el matrimonio gay nos dejó oír muchos argumentos mierder:

· Como que "la adopción de hijos por homosexuales no es una cuestión moral, sino científica", de Ana Botella

· O "no hacen daño a nadie, solo a sí mismos. A ver si algún día descubren su cura", de Andrea Hermida (NNGG)

El 3 de julio de 2005 el amor ganó en España. En esa fecha, entró en vigor la reforma del Código Civil por la que las personas del mismo sexo podrían contraer matrimonio y adoptar con los mismos requisitos y derechos que personas de diferente sexo. España se convirtió en el cuarto país del mundo en legalizar el matrimonio homosexual tras aprobarlo en la Sesión Plenaria del 30 de junio con 187 votos a favor, 147 en contra y 4 abstenciones.

La Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGT) y otras tantas asociaciones ya llevaban años luchando por la igualdad de derechos de las personas LGTB+, pero no fue hasta 2004, con la llegada del PSOE al Gobierno —y la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero—, cuando esta lucha se llevó al Congreso. Tras proposiciones de ley, anteproyectos y proyectos de ley, la reforma finalmente modificó 16 artículos del Código Civil.

Los términos marido y mujer pasaron a convertirse en cónyuges, y padre y madre en progenitores. Fue esto último, la defensa de que los matrimonios homosexuales pudiesen adoptar, lo que más crispó a los sectores más conservadores. Eso y que se llamase matrimonio, algo que para Esperanza Aguirre (años más tarde, en 2008) usar la palabra matrimonio había sido para “meter el dedo en el ojo a los católicos”.

Los meses de gestación de la ley que legalizó el matrimonio homosexual se crearon muchos debates y se pudieron escuchar todo tipo de argumentos mierder que buscaban que no se aprobase una ley que buscaba la igualdad entre las personas. Una gran mayoría de las peores frases que se pronunciaron venían de los partidos de derechas y los sectores más conservadores:

Ana Botella (PP), 2003

“Para mí la adopción de hijos por homosexuales no es una cuestión moral, sino científica. En lo que todos estamos de acuerdo es que hay que proteger al menor, y, de momento, nadie en el mundo ha dicho que los niños tengan las mismas condiciones dependiendo de quién los adopte. Ahí tienen la palabra los científicos”.

Mariano Rajoy (PP), 2005

“El matrimonio siempre ha sido una institución entre un hombre y una mujer”.

Manuel Fraga (PP), 2005

“Eso es una parte de la política general de destrucción de la familia, como base de una sociedad organizada. Ya sabemos que las parejas de homosexuales no producen hijos, y la adopción por parte de parejas homosexuales está llena de riesgos, pues no sabemos cómo van a vivir esos chicos con padres que tienen afecciones extrañas”.

 Agustín Conde (PP), 2005

“El riesgo de que un niño sea violado por sus progenitores en una pareja homosexual es del 29% y en el caso de una pareja heterosexual del 0,6%”. (Los datos del informe que uso como argumento en un pleno del Senado provenían de un estudio hecho por la organización utracatólica Hazte Oír).

Jean Louis Thes (Foro de la Familia), 2005

 “Lo que hoy quieren aprobar en España, mañana lo intentarán en Francia, ya que forma parte de una estrategia internacional de lobby homosexual para imponer el matrimonio homosexual y la adopción a pesar del rechazo de la sociedad y las familias”.

El día de la sesión en el Congreso ya se tenía prácticamente claro que la ley saldría adelante. El PSOE contaba con los votos a favor, además del suyo propio, de PNV, ERC, Coalición Canaria, IU-ICV y el Grupo Mixto y solo tenía en contra al PP y a Unió (antigua UDC). Además, Celia Villalobos (PP) y dos diputados de Unió votaron a favor de la ley.

Casi todas las intervenciones que se hicieron nadaban a favor del progresismo y de la igualdad entre heterosexuales y homosexuales —entre personas, vamos. Todas menos la de la portavoz del PP, que tildó al gobierno de Zapatero de estar en el “radicalismo”, entre otras cosas. Estas fueron las frases destacadas de algunos de los diputados de 2005 por orden de intervención:

José Antonio Labordeta (Chunta Aragonesista)

“Es una cuestión de dignidad y justicia, de valores humanos y de respeto a la decisión libre de la persona”

Isaura Navarro (IU)*

“¿Por qué el matrimonio? Porque es el único modo de otorgar plena igualdad. Se trata de una institución civil basada sencillamente en el amor entre dos personas, personas que se quieren, sean heterosexuales u homosexuales y, por tanto, esta institución civil debe ser plenamente accesible para todos. Manteníamos un Código Civil que discriminaba, que decía que el amor entre dos hombres o el amor entre dos mujeres vale menos que el amor entre un hombre y una mujer”.

*Isaura Navarro pertenecía a Izquierda Unida en el momento de la votación. Ahora milita en Compromís.

Margarita Uría (PNV)

Hablando sobre la adopción: “Al mundo del afecto y al mundo de atención a sus necesidades de amor y necesidades materiales se consigue, creemos, llegar por la adopción, cualquiera que sea la identidad sexual de las personas que forman la pareja. Señorías, los homosexuales no son perversos”.

Rosa María Bonàs (Esquerra Republicana)

“No estamos abriendo la puerta del futuro, sino que estamos reconociendo un presente que nos han demandado que sea reconocido públicamente”.

Ana María Torme (PP)

“Pretenden hacer creer que una gran mayoría respalda su iniciativa y se encuentran con miles de ciudadanos en la calle pidiéndoles que rectifiquen, con un millón de firmas presentadas en esta Cámara reivindicando el carácter heterosexual del matrimonio

Carmen Montón (PSOE)

“El matrimonio es una institución humana, el matrimonio es cultural y no pertenece al dictado de ninguna ley natural ni tampoco divina, por tanto, será lo que la sociedad en cada momento, en función de la realidad y sus necesidades, democrática y legítimamente decida”.

“Esto nunca puede ser malo. ¿Cómo va a serlo que los españoles nos igualemos en derechos civiles y libertades públicas entre nosotros mismos? No me cansaré de decir que es injusto ser ciudadano de segunda por amor, que la medida no va contra nadie, que es a favor de la igualdad, la tolerancia y la pluralidad, que a nadie va a perjudicar. Recuerden, no querían el divorcio y ahora hacen uso de él; no quieren el matrimonio entre personas del mismo sexo y a buen seguro se casarán, serán testigos en las bodas y brindarán a la salud y felicidad de los novios o las novias. Porque esta ley habla también de felicidad, y no creo que nadie tenga derecho a negarla”.

José Luis R. Zapatero (PSOE)

“Ahora somos un país más decente, porque una sociedad decente es la que no humilla a sus miembros”.

 

Zapatero cerró el debate alegando que “también, aunque lo ignoren, es el triunfo de quienes se oponen a esta ley, porque es el triunfo de la libertad”. Pero los que militaban en contra de esta ley no se lo quisieron creer en su momento (ni años más tarde). Nada más aprobarse la ley en el Congreso, el mismo Rajoy declaró que “el PP tiene dos meses para estudiar si presenta recurso de inconstitucionalidad contra la ley”. Y lo hicieron.

El Partido Popular, con Rajoy a la cabeza, interpuso un recurso de anticonstitucionalidad contra la ley del matrimonio homosexual en el Tribunal Constitucional. El seis de noviembre de 2012 se desestimó y la ley pasó a ser un derecho no recurrible.

Tras la aprobación de la ley la alegría fue inmensa en el Congreso y el la calle y celebrado por gran parte de la población. Aún así, las declaraciones que denotaban la homofobia de parte de la sociedad, de los instituciones judiciales y de algunos políticos del país se sucedieron desde ese momento hasta muchos años más tarde:

Consejo General del Poder Judicial, 2005

El Consejo dudó de que la ley fuese constitucional en aquel momento, alegando que “la heterosexualidad es un elemento constitutivo esencial del propio concepto de matrimonio: el matrimonio o es heterosexual o no es”.

Lluis Fernando Caldentey (PP), 2005

“No casaré homosexuales porque son personas taradas”. “Tal vez la palabra tarados no es la más adecuada, pero los homosexuales son deficientes para procrear y educar”.

José María Aznar (PP), 2006

“La unión entre homosexuales no puede ser llamada matrimonio porque esto ofende a la población”.

Montserrat Nebrera (PP), 2007

El matrimonio homosexual es similar a la unión entre dos hermanas, un perro y una señora, o una señora y un delfín”.

Andrea Hermida (Nuevas Generaciones del PP), 2012

“¿Respetar a los homosexuales? Por supuesto. No hacen daño a nadie, solo a sí mismos. A ver si algún día descubren su cura”.

Fernández Díaz (PP), 2013

“El matrimonio homosexual no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos, porque no garantiza la pervivencia de la especie”.

Esperanza Aguirre (PP), 2015

“Yo no estoy a favor de que se llame matrimonio homosexual a las uniones”.

 

  • Laura Martín

    Por Laura Martín

    En sexto de primaria suspendí matemáticas por primera vez, ahora me paso el día entre bases de datos y números para convertirlos en historias y cosas bonitas. En mi tiempo libre lucho por erradicar la Comic Sans. Detrás de toda la parafernalia, al final solo soy periodista.

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