20 años de Sonorama: tres bandas nos cuentan sus recuerdos y anécdotas del festival | eslang

20 años de Sonorama: tres bandas nos cuentan sus recuerdos y anécdotas del festival

Público asistente al Sonorama. (Foto: Rodrigo Mena/Sonorama)

El Sonorama Ribera celebra su 20 edición del jueves 10 al domingo 13:

  • Hablamos con Carlos Cuevas, de Mercromina, banda que actuó en la primera edición
  • Los vocalistas de Niños Mutantes y Miss Caffeina también comparten sus recuerdos

Nos remontamos al verano de 1998. En la antigua plaza de toros de Aranda de Duero (Burgos) alrededor de 300 personas se reunieron para asistir a un pequeño festival que unos amigos del pueblo habían organizado para tratar de reflotar una tienda de discos que no acababa de despegar. Ni organizadores ni músicos ni asistentes podían vaticinar que lo que se plantaría aquel día sería el germen de uno de los festivales referencia de la escena española: el Sonorama Ribera, que está edición cumple su 20 aniversario.

“Han pasado mucho años y tengo turbios recuerdos. Era finales de agosto, creo recordar. Había poquita gente, pero fue muy divertido”. Quien habla es Carlos Cuevas, batería de Mercromina, una de las tres bandas que actuaron aquel sábado. La entrada anticipada costaba 700 pesetas. En taquilla, 1.000. “Compartíamos cartel con nuestros compadres Chucho y con unos compañeros de sello en Subterfuge, Doctor Explosión. Luego estuvimos de juerguecilla con algunos miembros de Chucho, celebrando que tocábamos juntos a bastantes kilómetros de casa”, recuerda.

El cartel del Sonorama ha ido creciendo a la vez que su reputación, duración y afluencia. De las tres bandas que inauguraron el festival han pasado a tocar más de 150 grupos. De ser una tarde solitaria a rellenar programación para cuatro jornadas. Y aquellas 300 personas se han convertido en 70.000 repartidas entre el fin de semana. “Pasar de la antigua plaza de toros al campo de fútbol y más adelante al actual recinto con un montón de escenarios lo dice todo”, manifiesta Cuevas. “En ese momento parecía imposible pensar que ese festival se fuera a estar celebrando, y con tanta repercusión, 20 años después”.

Mercromina pisó el festival burgalés en tres ocasiones: 1998, 2005 y 2015. Si en el primero crearon precedente al ser pioneros en actuar en el festival, las ediciones de 2005 y 2015 también tienen especial significado para ellos y para la historia del Sonorama. Con su actuación de 2005 Mercromina puso punto y final a su carrera: “Al acabar nos fundimos en un abrazo todos los miembros del grupo. Habían sido 10 años justos, de riesgo y emoción, y nos quedó a todos una pequeña sensación de vacío, pero la decisión ya estaba tomada y queríamos emprender nuevas aventuras”, rememora. “Acabo de recordar el bonito detalle que tuvo la organización al regalarnos unas botellas de Ribera del Duero etiquetadas con el nombre del grupo”, rememora.  10 años más tarde, en la edición de 2015, tocaron en su gira de reunión justo en el mismo escenario en el que se despidieron.

CONCIERTOS EN EL CENTRO DE LA CIUDAD

Uno de los elementos diferenciales del Sonorama, y el que le ha hecho posicionarse como referente de la música española, es su indudable apuesta por las bandas nacionales. Así, se ha convertido en cita ineludible para músicos españoles consolidados y emergentes. Para estos últimos la Plaza del Trigo, en el centro histórico de la localidad, ha sido en muchas ocasiones una lanzadera para volver a tocar en el festival, dos o tres ediciones más tarde, ya consagrados como cabezas de cartel. Este escenario se instaló en el festival en 2007 para albergar los conciertos en horario de mañana, y desde entonces es uno de los escenarios más demandados. Por allí han pasado, entre muchos otros, grupos como Vetusta Morla, Supersubmarina, Miss Caffeina o Niños Mutantes.

“Lo peor del Sonorama es que hay tanto desmadre que luego pierdes muchos recuerdos”, bromea Juan Alberto, de Niños Mutantes. Para el vocalista de la banda granadina el Sonorama “no es un festival más. Para muchos grupos tiene un significado especial”. En él, relata, han vivido momentos muy grandes: “desde la primera vez que nos sentimos con una conexión grande con una audiencia masiva, al momento de cantar con Raphael, o cuando hicimos el concierto en la Plaza del Trigo con la gente allí loca perdía…”.

Alberto Jiménez, de Miss Caffeina, también recuerda aquella noche de 2004 en la que compartió escenario con Raphael. “Mi madre estaba encantadísima”, apunta. “Pero sin duda la mejor vez fue el año pasado porque hicimos pleno: tocamos en la Plaza del Trigo por sorpresa, tocamos en el escenario principal y luego yo toqué con el Dúo Dinámico, así que fueron unos días muy guays. Fue muy divertido porque la gente que lleva tantos años en la música es superpro, lo tienen todo muy medido y es superfácil hacerlo así”, afirma.

Para el cantante el Sonorama es uno de los festivales “más emblemáticos” porque “aparte de llevar tantos años, siempre ha tenido carteles muy interesantes basando casi siempre sus platos fuertes en la música española”. Además, destaca que para el público es un festival que está “al margen de modas” y, para los artistas, “es muy divertido y está muy bien montado. Es el evento anual en el que te encuentras con todos los grupos y puedes saludarte”.

SONORAMA RIBERA 2017

Lori Meyers, Loquillo, Sidonie, Second, Amaral, Nacho Vegas, Iván Ferreiro, La Habitación Roja, La Casa Azul y otro centenar de grupos pasarán por los escenarios de esta edición desde el jueves 10 al domingo 13. Además, este año el honor de actuar como representante de la música española recaerá en Camela, como ya hicieron anteriormente Raphael y el Dúo Dinámico y como Julio Iglesias hará en la edición de 2018. Asimismo, para celebrar el 20 aniversario una banda sorpresa le soplará las velas al festival a las 23:59 del sábado 12. Por muchos años más, Sonorama.

  • Cecilia Marín

    Cecilia Marín

    Periodista. Dúctil y resolutiva. Una vez maté una cucaracha tirándole la guía telefónica encima. Todo en mí son grandes ideas. Nadie ha dicho si buenas o malas.

  • Miguel Luque

    Miguel Luque

    Periodista, de Jaén y olivarero. Nunca estoy contento con lo que escribo hasta que compruebo que es verdad.

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