Universitario, otra vez a última hora: ¿es buena idea buscar piso a estas alturas?

Has tenido todo un verano para hacerlo y lo has vuelto a dejar pasar...

  • A partir de ahora, las ratas serán tus mejores compañeras
  • Todo lo que tenías pensado gastarte en cañas lo perderás en el alquiler

Otro verano más has dejado los deberes para el final de las vacaciones y te pones ahora a buscar piso. Septiembre está a la vuelta de la esquina y todavía no tienes ni una vivienda, ni una habitación, ni siquiera un techo bajo el que cobijarte en un largo y frío invierno que antes o después hará acto de presencia.

Tras varios días de intensAJAJAJ búsqueda en Internet has encontrado varios pisos que no están mal y a un precio aceptable. Coges el teléfono y decides llamar… El primero no te lo coge, el segundo tampoco, el tercero… es un gracioso ya está alquilado y no ha quitado el anuncio, el cuarto te dice que solo se lo alquila a parejas con trabajo estable y el quinto… el quinto de dice que mañana te lo enseña entre las seis y las seis y cuarto, que seas puntual “porque tienes otros tres detrás de ti” y que lleves 300 euros de señal, que el primero que pague se lo lleva.

Como ya te habrás dado cuenta, a estas alturas no eres el único que todavía está sin piso. De hecho, sois muchos los que os estáis batiendo por los pocos inmuebles que quedan libres. A bote pronto, ya nos damos cuenta de que no parece buena idea ponerse a buscar piso a estas alturas, pero para cerciorarnos preguntamos a los compañeros de Pisos.com. Su primera respuesta, una sonrisa cómplice.

Nos dicen que, en realidad, depende de lo que uno busque, porque no tiene nada que ver el potencial mercado de una familia que busca un piso tranquilo para vivir durante un largo periodo de tiempo, con los intereses de alguien joven como un estudiante que, posiblemente, solo busque piso en verano y por una estancia de un único año.

Para cerciorarnos de que verano es temporada alta, recurrimos a nuestro principal canal de búsqueda, Google. A partir de los resultados que nos devuelve, no hace falta ser ningún lince para ver en qué época del año se encuentran los picos de búsqueda.

El mercado despierta a partir de junio, cuando el estudiante aprueba selectividad o sus asignaturas y ya sabe lo que va a hacer el próximo año”, nos indican desde Pisos.com. Este movimiento no solo afecta al estudiante, también a un casero que en cuanto sabe que su piso va a quedarse vacío comienza a buscar lo antes posible un nuevo inquilino.

El resto es sencillo den entender. Ley de la oferta y la demanda. Si a partir de junio se comienzan a alquilar los pisos de estudiantes, lo lógico es que vayan adquiriéndose primero los que tengan mejor relación calidad-precio. En otras palabras: “En septiembre solo van a quedar los restos y se buscas algo cerca de una zona universitaria, vas a pagar una pasta”, nos confirman desde Pisos.com.

Como ejemplo de ello, nos ponen el caso del campus de la Universidad Carlos III de Getafe: “Antes las viviendas cercanas a la, futura, universidad estaban más vacías, tenían poca demanda y su alquiler era barato. Tras la apertura del campus la situación cambió, esas mismas viviendas se llenaron y subieron de precio”.

No cabe duda de que la cercanía es un factor a tener en cuenta, pero en las ciudades grandes existe otro más: la comodidad y buena combinación en transporte público. Desde Pisos.com nos vuelven a poner otro ejemplo: “En Madrid, todas las zonas cercanas a la línea 6 (que es la que une Ciudad Universitaria con el resto de la ciudad) son propicias para estudiantes”.

Al margen de estar particularidades, las conclusiones siguen siendo las mismas. Si buscas piso de estudiantes a partir de agosto te vas a encontrar cada vez menos oferta, cada vez más cara, cada vez más competencia y cada vez peores pisos. Vamos, que te estás coronando.

Vale, ya la he liado y ¿ahora qué?

Todos tenemos claro que resulta más sencillo alquilar cuando tienes treinta años, un trabajo estable y la intención de vivir en un mismo piso durante una estancia larga. También que es preferible buscar piso a finales de junio, firmar lo antes posible y negociar con el dueño el pago de una señal para estar tranquilo todo el verano. Pero claro, a estas alturas ya no queda nada que hacer… O quizá sí.

Nuestro avezado instinto periodístico nos dice que estás buscando un precio razonable, una zona relativamente cómoda, que no esté lejos de tu universidad, tampoco de la zona de bares y, además, que tenga una buena conexión en transporte público. Está claro que vivir en barrios como Malasaña es muy divertido, pero lo más posible es que ya no puedas acceder a algo así si no quieres compartir piso con ratas.

Desde Pisos.com nos recomiendan seguir siempre el rastro del transporte público. Todas las grandes ciudades cuentan con determinados puntos que sirven como nudos para bus, metro, cercanías, tranvía, monorraíl, etc. Quizá, a vista de plano, pueda parecer que estés alejado de la universidad o de esa zona de fiesta que tanto te gusta, pero, si la conexión es buena, lo más probable es que tardes menos que en otras zonas que, a priori, se encuentran más próximas.

Otro consejo es que nunca, nunca, pero nunca parezcas desesperado, porque los tiburones en cuanto huelen sangre van a por ella. El mundo inmobiliario es un negocio, no las hermanitas de la caridad. Por último, desde Pisos.com, nos recomiendan que si quieres encontrar algo rápido y a mejor precio, es preferible ponerse de acuerdo entre tres o cuatro colegas y buscar un piso de varias habitaciones, que ir uno solo y alquilar una única habitación. Será más caro y es bastante posible que tengamos que pasar por una entrevista que sirva de filtro. Vaya, esto es más duro que los Juegos del Hambre.

  • Álvaro García

    Álvaro García

    Periodista. Ahora, obsesionado con las únicas celdas que no nos hacen menos libres: las de Excel. Los datos también pueden ser divertidos o, por lo menos, eso trataré de demostrar por aquí.

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