¿Por qué ‘It’ ha reventado la taquilla en todo el mundo? | eslang

¿Por qué ‘It’ ha reventado la taquilla en todo el mundo?

Lo de que no hayamos tenido nuestra ración de 'Stranger Things' ha influido un poquito:

  • En Estados Unidos se ha convertido en la peli de terror más taquillera de la Historia

Las modas son cíclicas y todo acaba volviendo, lo queramos o no. Por el contrario, la coulrofobia es permanente, de ahí que una de esas modas que reaparecen cada cierto tiempo sea la de los payasos macabros, garantizado disfraz estrella para el próximo Halloween y amenaza de la nueva temporada de American Horror Story, sátira pasada de rosca de la circense era Trump. Ese renacimiento del payaso asesino, que ha llegado a ser un verdadero problema en los barrios residenciales norteamericanos y una preocupación seria para las autoridades policiales, culmina con el estreno de It, la adaptación cinematográfica de la novela más vendida de Stephen King.

Dirigida por Andy Muschietti (que debutó en el largometraje con Mamá), It cuenta la historia del Club de los Perdedores, siete niños inadaptados de Derry (pueblo ficticio del Maine natal de King) que se enfrentan a “Eso”, una entidad demoníaca que emerge de las alcantarillas cada 27 años para alimentarse de los temores de los más pequeños. Eso toma forma en el icónico Pennywise, el siniestro y ahora desgarbado Payaso Bailarín bajo el que se esconde el joven Bill Skarsgård, actor sueco (y hermano de Alexander) que sucede al mítico Tim Curry 27 años después del estreno de la miniserie original. La película, que abarca la primera mitad de la novela (la secuela ya está en marcha y llegará muy posiblemente en 2019), ha pulverizado toda clase de récords de recaudación en su primer fin de semana en salas. En Estados Unidos, It se ha estrenado con unos impresionantes 123,7 millones de dólares, lo que la convierte, entre otras cosas, en el estreno más taquillero de septiembre y el estreno de terror con mayor recaudación de la historia. En España, donde el género funciona especialmente bien, la película también ha obtenido muy buenos resultados, desbancando del número uno a Tadeo Jones 2.

Las espectaculares cifras cosechadas por It constatan una vez más el éxito del horror entre el gran público, así como la rentabilidad de este tipo de productos. Pero hay más factores que han contribuido a que la película haya fulminado todas las expectativas. Os las detallamos a continuación.

La taquilla necesitaba primeros auxilios

A pesar de que no han faltado los superhéroes para inflar la box office, como Wonder Woman y Spider-Man: Homecoming, este verano pasará a la historia como uno de los más flojos para la taquilla mundial en un par de décadas. Tras dos meses de batacazos (entre ellos, otra adaptación de King, La Torre Oscura) y muy pocos estrenos atractivos, It ha llegado para resucitar la taquilla en un panorama de cero competencia. Aunque los más agoreros ya empezaban a hablar del fin definitivo del cine tradicional, en realidad el público estaba deseando volver a las refrigeradas salas de los multicines, y así se ha reflejado en los desorbitantes números que ha movido It.

Este año no hemos tenido una ‘Stranger Things’

¡Oh, la nostalgia! Esa amiga traicionera, esa arma de doble filo, que durante un efímero instante te hace volver a los mejores días de tu vida, para a continuación obligarte a encararte a la realidad: te haces mayor, no puedes volver a la niñez, no puedes volver a casa. La nostalgia ochentera vivió uno de sus momentos más álgidos con el estreno el verano pasado de Stranger Things, el fenómeno de Netflix que este año vuelve más tarde. Esta temporada estival estaba pasando sin pena ni gloria, sin un fenómeno audiovisual que acaparase todas las conversaciones y generase dos mil artículos al día (Manuel Bartual no cuenta).

Pero entonces, en el último momento, llegó It, una película que se ha inspirado abiertamente en la serie de Netflix (con la que comparte a uno de los niños, Finn Wolfhard) para trasladarnos una vez más a los felices años 80, y que se ha coronado rápidamente como la nueva obsesión de Internet. Las redes sociales bullen con críticas, think pieces o fotos de Bill Skarsgård sin el maquillaje de Pennywise, posteadas por gente que no sabía que debajo de los kilos de maquillaje había un sueco de 27 años y 1,92 metros que podría ganarse la vida como top model. En algún lugar de Hawkins, Eleven está celosa.

Las buenas críticas

La industria del cine la tiene montada contra RottenTomatoes, web que hace media con las críticas de las publicaciones más importantes y a la que muchos achacan toda la responsabilidad de algún que otro sonado fracaso reciente. Aunque los estudios tienden a exagerar para echar balones fuera, es cierto que la crítica influye, aunque sea un poco, en el público. Pero lo hace para mal y para bien. La audiencia no es tonta, y sabe que cuando el río suena, agua lleva, y que si una película es universalmente vapuleada, por algo será. Y lo mismo al revés: por lo general, la crítica ha tratado muy bien a It, lo que podría haber contribuido a que los que albergaban dudas sobre el film se animasen a verlo. Hollywood, toma nota: a lo mejor la crítica no tiene la culpa de tus fracasos, quizá la clave sea hacer mejores películas. It está por encima de la media, y por eso el público la ha recibido con los brazos abiertos.

El placer del terror comunitario

El horror es uno de los géneros más rentables en el cine. Las películas de miedo tienen presupuestos mucho más bajos que la superproducción media de Hollywood (It costó tan solo 35 millones de dólares), pero pueden atraer a un público muy numeroso. El estupendo rendimiento en taquilla de películas como Múltiple, Déjame salir o Annabelle: Creation, junto a la popularidad de sagas como Expediente Warren o The Purge, ha empujado a los estudios a apostar más por el terror, y a hacerlo invirtiendo cantidades reducidas para estrechar el margen de fracaso. Lo que está claro es que a la audiencia le encantan las películas de terror, y en el caso concreto de It se juntan dos cosas: el placer adrenalínico de pasar miedo y la experiencia nostálgica de la regresión a la infancia, magnificada por el hecho de que muchos de los espectadores que han ido a ver It arrastran el trauma de haber conocido al Pennywise de Tim Curry durante la niñez.

En el caso concreto de 'It' se juntan dos cosas: el placer adrenalínico de pasar miedo y la experiencia nostálgica de la regresión a la infancia

Las ganas de ver una buena adaptación de Stephen King

Apenas un mes antes de que It llegase a los cines de todo el mundo, La Torre Oscura se estrellaba en taquilla. Más recientemente, Netflix estrenaba una serie basada en La niebla, obteniendo una acogida muy pobre. Stephen King es uno de los autores más leídos y venerados del mundo, pero a la hora de trasladar sus páginas a la pantalla, grande o pequeña, la cosa se suele torcer. Pocas películas basadas en la extensísima obra del de Maine han dado con la clave, por eso, la expectación por It aumentó cuando la crítica empezó a llamarla “una de las mejores adaptaciones de King”. Que no os extrañe que esto auspicie un Renacimiento King y en los próximos años tengamos remakes de Cujo, Christine, Carrie (sí, tan pronto, si lo han hecho con Spider-Man…), Ojos de fuego, Cementerio viviente… Eso si la burbuja de la nostalgia no estalla antes.

La necesidad de estar en el ‘zeitgeist’

Por último, no hay que subestimar el poder de las redes sociales y el ansia de estar “in”. Así funcionan los fenómenos virales, e It está a un paso de serlo. La película no ha tardado nada en monopolizar la conversación cinéfila, lo que obliga a los que no se quieren quedar rezagados a ver la película, aunque solo sea para emitir un juicio sobre ella y sumarse al debate (¿Cuántas personas conocéis que solo ven algo para criticarlo y/o llevar la contraria a la masa “con argumentos”?). Pasa con cada fenómeno cultural, no queremos quedarnos sin aportar nuestra valiosísima opinión al diálogo online. Y en estos momentos estamos hablando de It, así que ponte al día si no quieres quedarte como Alicia Siverstone, fuera de onda.

 

  • Pedro J. García

    Pedro J. García

    Traductor e investigador de lo audiovisual. Me dejo la vista, la espalda y el corazón devorando cultura popular y escribiendo sobre ella.

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