¿Por qué de repente hay tanta gente en contra de 'Stranger Things'? | eslang

¿Por qué de repente hay tanta gente en contra de ‘Stranger Things’?

Tranquilidad, cero 'spoilers' en este artículo:

  • Y un poquito de análisis para entender por qué ahora muchos dicen que 'está sobrevalorada'

Stranger Things fue el gran éxito del pasado verano. Mientras la cartelera se ahogaba en la falta de ideas y el desinterés del público, Netflix hacía del reciclaje un arte con la serie revelación del verano, un misterio en clave de fantasía y ciencia ficción que utilizaba la nostalgia de los 80 para engancharnos y devolvía a nuestra querida Winona Ryder a lo más alto de la cultura popular. Stranger Things se convirtió en un fenómeno, sus personaje en iconos, su reparto infantil en grandes estrellas (algo así como el Brat Pack de la era Instagram) y sus 8 episodios fueron analizados y viralizados hasta la saciedad.

La segunda temporada llega 15 meses después del estreno de la primera, tiempo más que suficiente para que la expectación por conocer el siguiente capítulo en la historia de Eleven, Will, Dustin y compañía haya alcanzado tal nivel que esto parece más una secuela de Marvel que una serie de televisión. Las redes sociales y los medios de comunicación se han asegurado de que no nos olvidemos de Stranger Things (ni de Barb) ni un solo día, contribuyendo a una campaña de marketing que prácticamente se ha hecho y se ha mantenido sola. Tras la eterna cuenta atrás, el pasado 27 de octubre, justo a tiempo para Halloween, Stranger Things 2 llegó a Netflix. Y si la tónica general durante su primer fin de semana de vida online fue de júbilo y satisfacción, las voces discordantes no tardaron en aparecer.

Es lo que se conoce en inglés como backlash, que vendría a ser la de arena después de la de cal. En el ámbito audiovisual ocurre después del hype, cuando, tras el éxito inicial de una serie o película, aparece un sector de la audiencia que se manifiesta en contra del objeto en cuestión entonando el “pues no es para tanto” o el (feísimo) “está sobrevalorada”. Todo movimiento importante tiene que tener su oposición, y Stranger Things no iba a ser menos. La resistencia contra la serie de los hermanos Duffer se ha magnificado tras el estreno de la segunda temporada, que no ha convencido a todo el mundo. Veamos a qué se puede deber este backlash al que se enfrenta Stranger Things estos días.

Secuelitis

Stranger Things 2 (que es el título oficial de la segunda temporada, como si fuera de verdad una película) sigue las reglas de las secuelas cinematográficas buscando el más grande todavía. En los nuevos episodios hay más acción, más terror, más referencias nostálgicas, más efectos digitales, más criaturas, más personajes y un clímax propio de las grandes superproducciones fantásticas de Hollywood. En este caso no se puede aplicar unilateralmente lo de “segundas partes nunca fueron buenas”, porque en Stranger Things 2 sigue habiendo mucho que disfrutar. Pero, ¿es posible que los hermanos Duffer se hayan pasado? Muchas de las críticas que ha recibido la segunda temporada concluyen que, aunque la magia y la esencia de la serie siga ahí, la serie se ha vuelto demasiado ambiciosa.

Exceso de nostalgia

No sabemos cuándo estallará la burbuja de la nostalgia, pero lo que está claro es que está haciéndose peligrosamente grande. Stranger Things llega unos meses después que It, la adaptación de Stephen King que, precisamente, bebe mucho de la serie de Netflix. En estos dos casos, sus responsables han sabido manipular la morriña por la infancia del espectador de forma astuta y creativa, pero a todo truco de magia se le pasa el efecto. Otra de las críticas más extendidas hacia Stranger Things es que abusa del homenaje cinéfilo y de la debilidad del espectador por las películas de su infancia. En Stranger Things 2, los personajes y el misterio siguen siendo lo más importante, pero para muchos, la serie no es más que un pastiche de otras películas. ¿Tienen razón o hay más?

Sobreexposición

Esta es una de las razones más importantes para entender el backlash a Stranger Things. El fenómeno se ha hecho tan grande que muchos le han cogido manía, han perdido el interés por la serie o han decidido no verla por ir a contracorriente. Y es que no hay nada peor que ver algo que nos gusta mucho desvirtuado en manos de otros. La incansable cobertura de los medios, que ya la haya descubierto tu cuñado y que sus estrellas infantiles hayan estado hasta en la sopa puede haber jugado un papel decisivo para que muchos se hayan cansado de Stranger Things y el circo que se ha montado a su alrededor. En este caso, los medios y las redes sociales han actuado como ese amigo que tiene que ser más que nadie, que no sabe dosificar, que coge algo que te gusta y lo explota hasta que tú pierdes el interés. ¿Soy yo solo o todos hemos tenido un amigo así?

El criticado episodio 7

Sin entrar en detalles, porque queremos mantener este artículo libre de spoilers, Stranger Things 2 ha dividido especialmente a la audiencia con respecto a un episodio, The Lost Sister (2×07). Si echamos un vistazo a la ficha de la serie en IMDb comprobaremos la diferencia tan grande que hay entre la nota que el público le ha dado a este capítulo y el resto de la temporada (en el momento de escribir esto, The Lost Sister figura con un 6,6 mientras que los demás han recibido ochos y nueves altos). ¿A qué se debe esto? A que los hermanos Duffer se han arriesgado con un capítulo centrado en Eleven (Millie Bobby Brown) que transcurre íntegramente fuera de Hawkins e introduce a un grupo de personajes que, digamos, no han caído demasiado bien. The Lost Sister era una jugada temeraria, y los Duffer decidieron atreverse con ella por esta razón: “Funcione o no con la gente, nos ha permitido experimentar un poco”, ha declarado Matt Duffer a Entertainment Weekly: “Es importante para Ross y para mí intentar cosas nuevas y no sentir que estamos haciendo lo mismo una y otra vez. Es como hacer un piloto para otra serie en medio de tu temporada, lo cual es una locura”. Esta locura de los Duffer se ha encontrado con más detractores que defensores, pero la mera existencia de este capítulo nos dice que los creadores de la serie no quieren quedarse estancados repitiendo lo mismo siempre, que es precisamente de lo que se han quejado muchos espectadores.

 

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Expectativas demasiado altas

Y aquí está la madre de todas las razones para entender el backlash. Todo lo que sube tiene que bajar. Y cuanto más alto sube, más dura será la caída. En 15 meses ha dado tiempo a que las expectativas por los nuevos capítulos se disparasen fuera de órbita. Por lo tanto, una vez llegado el tan esperado momento, no ha sido difícil encontrarse con la decepción. Por muy bien que hayan acometido los Duffer una continuación tan difícil, por muy buen trabajo que realice el reparto, por muchos momentos épicos y memorables que tenga la temporada, para muchos ha sido inevitable sentir algo de desilusión con los nuevos capítulos. Por eso quizá sea aconsejable darle una segunda oportunidad dentro de un tiempo. Stranger Things se presta muy bien al revisionado para captar todos sus matices y guiños, y quizá cuando baje la fiebre por la serie podamos verla de forma más clara y decidir, sin la contaminación de Internet, si de verdad nos ha convencido o no.

  • Pedro J. García

    Pedro J. García

    Traductor e investigador de lo audiovisual. Me dejo la vista, la espalda y el corazón devorando cultura popular y escribiendo sobre ella.

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