Javier Ruescas: "Internet y los foros de lectura han sido, para mí, un bote salvavidas" | eslang

Javier Ruescas: “Internet y los foros de lectura han sido, para mí, un bote salvavidas”

Javier Ruescas es autor de literatura juvenil. Ha escrito Electro, Pulsaciones, Play, Las crónicas de Fortuna... y ¡más! / Imagen: Laura Enrech

Hola a todos y bienvenidos a...

  • Una charla con Javier Ruescas sobre sueños, puntos débiles mejorados y sí, literatura

Decenas de jóvenes hacen cola para que Benito Taibo les firme un ejemplar de ‘Persona normal’. Muchos de ellos, sin embargo, tienen otros libros entre los brazos. ‘Play’, ‘Electro’, ‘El (sin) sentido del amor’… Buscan a Javier Ruescas, escritor y booktuber.

“Es una ilusión inmensa, como ver hecho realidad el sueño de estar recomendando libros y que la gente te escuche”, explica. “No es el decir “ah, qué influencia tengo, qué poder tengo” sino el “qué guay, hay otra persona que se ha acercado a este libro y que a lo mejor no se habría acercado si no lo hubiera visto en mi vídeo. Es el 90% de la razón por la que hago el canal”.

El “me encantó tu vídeo sobre” es una constante. Javier sonríe, conversa, firma y los invita a hacerse selfis.

Empezaste a moverte en foros de lectura porque buscabas amigos que leyesen.

Sí, pura verdad. Estaba en Bachillerato creo y no tenía casi amigos que leyesen. Dentro del colegio no tenía amigos que leyesen. Fuera tenía alguno que sí. Necesitaba desahogarme, necesitaba compartir la creatividad que sentía a la hora de leer, lo que me ocurría cuando leía, el viaje en sí. Por eso empecé a meterme en los foros de lectura de Laura Gallego y a partir de ahí ya generé una comunidad de amigos y de lectores a mi alrededor que potenció mucho más que quisiera ser escritor y que me ayudó en toda esta carrera literaria en la que llevo trabajando… publicando desde 2009, pero escribiendo desde tres o cuatro años antes. Internet y los foros de lectura han sido, para mí, un bote salvavidas.

Llevas publicando desde 2009. En siete años habrás sentido un cambio brutal como autor. ¿Qué puntos débiles crees que has logrado mejorar?

Por un lado, las repeticiones. Cuando uno empieza a escribir, si no tiene un editor que le corrija o unos lectores que sean críticos lo más normal es que repitas muchas palabras. También el ritmo, el no tener miedo a tachar, “a borrar” como dice Benito Taibo. El pensar muy bien la historia antes de ponerme a escribir sobre ella… El entender mejor mis historias antes de ponerme a escribirlas es un punto débil que sé que he mejorado.

Cosas que me quedan por pulir… una barbaridad. Lo bonito del arte es que al final nunca dejas de aprender, eso es lo mejor. También tengo la suerte y la desgracia de estar aprendiendo al mismo tiempo que publico.

¿Te consideras un lector que escribe?

No creo que exista ningún escritor que no lea. Y si existen son muy pocos y no sé si llegan de la misma manera.

‘Latidos’ no solo habla de amor o desamor. También de amistad, superación ante las adversidades, nuevos comienzos… ¿Crees que los libros para jóvenes tienen el deber de transmitir mensajes de superación, por así decirlo?

No. No creo que ningún libro tenga el deber de decir absolutamente nada. Esos mensajes los tiene que sacar cada lector. Lo que más me fascina de los libros y lo que más me fascina de mis libros y de encontrarme con lectores es que ellos me descubren mensajes que yo a lo mejor no había dejado ahí de forma consciente. Por eso hay tantos libros como lectores, cada uno vamos a encontrar un mensaje, una historia, un personaje que sea como nosotros en ese momento.

No busco transmitir determinados mensajes. Desde luego, hay un espíritu interior que es el que a mí me ha motivado a trabajar, a levantarme cada día y a seguir luchando por ello y ese sí que está implícito en todos mis libros que al final, en mi caso, es verdad que es el de no dejes de luchar por tus sueños porque al final nunca sabes cuándo van a empezar a cumplirse. Tú a lo mejor dejas de luchar por ser escritor hoy y justo mañana, si hubieses mandado el relato que tenías a un concurso, habrías conocido a tal persona… Los mensajes están ahí, en los libros, y muchos de ellos los encuentres tú sin que realmente el escritor los pusiera ahí aposta.

Cada poco tiempo suele decirse que se venden menos libros, que los jóvenes cada vez leen menos… ¿Es más fácil llegar con nuevas narrativas como plantea ‘Latidos’ en forma de mensajes instantáneos?

Sí, es evidente que hay técnicas que pueden ayudar más a que un lector se acerque a un libro. El hecho de que sea más corto, que esté escrito de una manera diferente… pero, al final, puede haber un libro corto que sea lo más tedioso del mundo o puede haber un libro que esté escrito todo en mensajes de móvil y que ni enganches con los personajes ni entiendas el mensaje ni te quedes con la historia ni te emocione seleccionar frases.

Es un conjunto de muchas cosas. Al final, lo que hace que un libro se convierta en un ‘best seller’ es que se recomiende, que pasen los años y la gente siga encontrando en su estado vital mensajes que le ayuden a seguir adelante o que le motive o emocione, independientemente de cuándo se ha escrito o cuándo se lo han recomendado.

Parece que lo que no han podido hacer los publicistas o las editoriales lo están logrando los ‘booktubers’.

Todos estamos ayudando, eso es lo importante, que nadie tire la toalla porque si no acabamos en eso de “entre todos la mataron y ella sola se murió”. Aquí todos estamos poniendo nuestro granito de arena y nosotros es verdad que tenemos un canal directo con nuestros pares, gente de nuestra edad a la que hablamos con un lenguaje que conocemos y sin ningún tipo de traba, de interés oculto. Estamos hablándoles de que nos apasiona este libro y ellos también se sienten identificados con eso. Es maravilloso.

¿Relees tus primeras novelas o textos? ¿Qué sientes al hacerlo?

De vez en cuando, así por curiosidad, lo miro. Me hace ilusión. Me reconozco porque, al final, mirar todos esos libros que tengo en mi estantería en orden de publicación es como mirar un álbum de fotos antiguas en el que me reconozco con 17, con 18, con 21 años… Hay cosas que sigo pensando igual y cosas que pienso completamente diferente, pero me emociona tenerlo ahí y decir “cuánto he aprendido o cómo me gustaría seguir siendo igual de ingenuo que cuando escribí este libro”.

¿Hay algún libro que empezaras a leer y no hayas acabado?

Muchísimos. Hay infinitos libros, hay un tiempo limitado y yo no me voy a parar a obligarme a leer con un libro. Por supuesto que le doy oportunidades, no es que un libro me canse en un momento y lo deje, no, al revés, sigo. Por ejemplo, ‘El nombre del viento’ es un libro muy largo y que llevo arrastrando desde el 2009. Leí unas páginas, luego lo dejé, leí otras pocas… pero, de repente, este verano me he encontrado con tiempo y con ganas y me lo leí de un tirón en tres días.

  • Cristian Buades

    Cristian Buades

    Dicen que soy periodista, aunque algunos me llaman juntaletras. Tweetdeck humano, rastreador, un tipo serio.

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