Glamour to Kill: "Ahora parece que para ser cantante tienes que tener una supervoz, y es mentira" | eslang

Glamour to Kill: “Ahora parece que para ser cantante tienes que tener una supervoz, y es mentira”

El trío de electropunk se reúne tras varios años de apagón:

  • Reivindican la actitud y la autenticidad por encima de todo
  • "Esto va de ser tú mismo y verte en el espejo de manera realista"

Glamour to Kill, el trío musical que plantó la semilla del electroclash en España, se reúne tras un largo parón para celebrar 15 años de Música para las ratas, el álbum debut que grabaron ya afincados en Alemania. El escenario elegido será el del Tsunami Genderfluid, “el primer festival de género fluido del mundo”, que se celebra este viernes 10 de noviembre en la Sala Maravillas de Madrid.

Hacía ocho años que no hacíais nada nuevo juntos, ¿a qué obedece esta vuelta?

Juan Tormento: En realidad no es una vuelta. Hemos tenido una vida muy intensa como grupo porque hemos recorrido el mundo, literal. Hemos tocado en todo tipo de clubs y discotecas, hemos llegado a tocar ante más de 200.000 personas en el Orgullo Gay de Berlín, y después de tanta intensidad durante tantísimos años juntos, necesitábamos cumplir cada uno individualmente con otros sueños porque el sueño de Glamour to Kill ya se había convertido en una realidad. Ahora, desde el primer segundo que nos hemos puesto a ensayar para esta nueva gira hemos comprobado que seguimos tan conectados que parece que nunca nos hemos separado.

Y os reunís en una fecha redonda, la del 15 aniversario de ‘Música para las ratas’.

Antonio Culebras: Teníamos muchas ganas del Glamour to Kill del principio, cuando tocábamos en garitos muy punkis de Berlín.

Luis Miguélez: Coincide con que a finales en 2002 sale el primer single en Alemania, Eisbar, y el álbum salió en 2003, así que queremos hacer esto para festejar ese álbum que fue el que nos dio la vida, rememorar esos recuerdos siendo conscientes de que en estos años el show business ha cambiado mucho. Nunca hemos vendido millones de discos, pero nos movíamos en un circuito que saboreábamos y que podemos saborear ahora en la fiesta genderfluid.

Tormento: La movida es sudar y que la gente sude con nosotros. Queremos rememorar la época en la que mejor nos lo pasábamos, cuando no éramos nadie, el principio de los principios. Nos mezclábamos con la gente, el público interactuaba con nosotros y eran también parte del show. Eso es lo que queremos reflejar en este momento.

Miguélez: Lo que quiere decir Juan es que el show es con derecho a roce. [Risas]

La fiesta genderfluid está concebida como el primer festival de género fluido, en el que nadie se identifica con una sola identidad. ¿Vosotros os etiquetáis de alguna manera o huis de todo eso?

Culebras: Yo siempre he sido muy antietiqueta, personal y musicalmente. Nunca hemos hechos música para un determinado tipo de gente.

Miguélez: Cuando nos preguntan, como grupo decimos que hacemos rock electrónico o electropunk.

Juan Tormento: electropink-pank-punk. Hombre, en lo personal sí que me gustan mucho las etiquetas de Gucci, Armani… [Risas]

Culebras: Hay un sonido que nos gusta hacer y Berlín nos vino como anillo al dedo. Fue el momento justo.

Miguélez: En Berlín no te lo preguntaban porque era la época del electroclash y se juntaba todo tipo de gente. Era un movimiento cultural. Lo que sí hemos sido es totalmente anticomerciales. Nunca nos hemos propuesto hacer una canción para ver si entrábamos en Los 40 principales.

Tengo entendido que habrá nuevas canciones para el próximo año, de momento hay una nueva versión de Superdotada con Rocío Chillers. ¿Cómo serán los Glamour to Kill de 2018?

Miguélez: Tenemos canciones y a lo mejor las terminamos antes lo que pensamos, pero no queremos prometer nada. Sí que nos gustaría sacar un single para finales de enero más o menos.

Tormento: De momento hemos encendido los fogones. El camino se hace caminando y tras 8 años de pausa la máquina se está poniendo en marcha. Todo está viniendo muy rápido y hay que echar un poquito el freno porque hay muchas ideas y no queremos ahogarnos. Hay que ser cautos con el tema. Lo que nos mueve ahora es celebrar, divertirnos, pasarlo bien y to kill.

Miguélez: En ese sentido somos como las folclóricas antes: “No se puede decir nada de los contratos que tenemos firmados”. Vamos a hablar en presente y a corto plazo. Además, no dependemos de nosotros solos, el negocio ha cambiado desde hace 15 años, cuando los promotores y los clubs se implicaban más. Ahora son los grupos los que en muchos casos tienen que ir de promotores y empresarios.

No solo ha cambiado el negocio, también la vida. ¿Actualizaréis ese sexo telefónico?

Culebras: Ya he cambiado la letra y ahora se llama “Sexo telefónico con el iPhone”. Cuando lo hacíamos había Motorolas. [Risas].

Cuando nació la oveja Dolly escribisteis en su honor Clone Fashion. ¿Qué cosas os inspiraban? 

Tormento: Nos tiraban sujetadores y bragas

Culebras: Ha dicho inspiraban, no tiraban. [Risas]

Bueno, también me puedes contar eso.

Tormento: A las chicas les daba por tirarme bragas. Una vez me lanzaron unas de leopardo y me las puse en la cabeza. Luego me dijo la chica: ” pues que sepas que las he tenido todo el día puestas”. [Risas]

Culebras: Dolly y Sexo telefónico, por ejemplo, eran noticias que escuchábamos en la radio o leíamos en el periódico. Nos inspirábamos en cosas del día a día.

¿Qué es para vosotros el glamour?

Culebras: El glam rock. La pose, la actitud en el escenario, no solo tocar.

Tormento: Lo que hacemos es maquear la música. Vestirla de etiqueta, de cosas que nos quedan bien y nos hacen buen tipo. No queremos salir hechos unos adefesios. [Risas]

Miguélez: Como decía John Lennon: “¿Qué es el glam rock? Rock and roll con pintalabios”. Seguimos la filosofía de disfrutar de lo que hacemos y si no te gusta, a la mierda, me da igual. Si sacamos un disco no vamos a ir llamando a la puerta de las discográficas, ha cambiado tanto el rollo que ya no se necesita eso.

¿Qué opináis de fórmulas como el crowdfunding?

Miguélez: Nosotros no necesitamos eso. El crowdfunding lo inventó Lola Flores cuando dijo aquello de Si una peseta me diera cada español”. Es antiguo ya, ha pasado de moda. Yo no me veo haciendo crowdfunding porque no me veo mendigando para hacer un disco. Tenemos un coño tan grande que si queremos hacer un disco lo hacemos y lo ponemos en Spotify, en iTunes o donde sea. Muchos también tenemos nuestro propio estudio.

¿Creéis que vais a llegar al mismo público que antes?

Tormento: La música de Glamour to Kill es un recuerdo de la infancia para muchos de nuestros actuales seguidores. No es que yo me lo invente, es que lo dicen en redes sociales. Antes lo escuchaban sus padres o sus tíos y ahora son ellos los que lo hacen.

¿Cómo veis la escena musical actual?

Miguélez: Desde mi punto de vista, la escena musical no tiene nada que ver con lo que nos están vendiendo las televisiones ni las radiofórmulas. Por ejemplo, si Alaska, Alejandro Sanz, Mecano, Joaquín Sabina, Miguel Bosé o quien sea hubieran tenido que presentarse a La Voz nunca hubiesen triunfado, así de claro. Porque quienes van a La Voz tienen que imitar. Son muy buenos cantantes, pero no les dejan desarrollar su personalidad. La verdadera escena musical es totalmente do it yourself, está en la calle, en SoundCloud, en Bandcamp o en el lugar menos esperado. Vas a un sitio y de repente hay un grupo tocando que a lo mejor no son buenos, pero tienen un rollo que te cagas. Hay gente buenísima tocando por la calle porque te tienes que buscar la vida y hacerlo sin medios, y ahí es donde aflora tu personalidad.

Culebras: Siempre ha habido concursos musicales, pero ahora parece que para tener un grupo o ser cantante tienes que tener una supervoz, y eso es mentira. Esto va mucho más allá de la voz: va de actitud y personalidad.

Miguélez: Siempre son batallas para ver quién canta mejor, y no debería tratarse de quién hace el gorgorito más grande. Esa es una escena musical errónea porque está educando a las generaciones que vienen a que para triunfar hay que hacer eso.

Tormento: Lo que hay que tener es rollo y talento. Está muy bien tener una voz, pero no hace falta ser Whitney Houston. El éxito no te lo garantiza tener una voz. Nosotros cantamos a lo punki y nos hemos recorrido el mundo, y conozco muchos cantantes que tienen una voz insuperable y no se han comido una puta mierda en toda su vida.

Miguélez: Un ejemplo perfecto en España es Joaquín Sabina. Él no es un cantante, es un poeta que escribe y canta. No es lo que ahora mismo se define como un cantante al uso, y sigue llenando. Igual que Joan Manuel Serrat, que se creó su propio estilo. Esto va de ser tú mismo y verte en el espejo de manera realista.

¿Alguna palabra que resuma estos 15 años?

Tormento: Clone fashion, que son dos. Porque la vida es como un bucle, todo vuelve. Aunque lo haga de manera distinta, el espíritu es el mismo.

Culebras: Yo diría antros. En los antros se generan cosas impredecibles porque no tienes producción. Me acuerdo una vez en Berlín que no había ni escenario y nos subimos a unas cajas de Coca-Cola. Era como una casa okupa y tuvimos que entrar por una ventana. Eso da una energía… [Risas]

Miguelez: Yo digo catacumbas, porque nos hemos pasado la vida actuando en catacumbas y sótanos. Somos un espíritu rebelde con actitud. Lo bueno de Glamour to Kill es que no hemos tratado de hacer indie ni imitar a nadie, sino que siempre hemos tenido nuestra personalidad. El glamour significa actitud. Ya sea subiendo a un taxi o cocinando, hay que tener actitud.

  • Cecilia Marín

    Cecilia Marín

    Periodista. Dúctil y resolutiva. Una vez maté una cucaracha tirándole la guía telefónica encima. Todo en mí son grandes ideas. Nadie ha dicho si buenas o malas.

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