Aloha, una editorial para literatura visceral que trasciende los géneros | eslang

Aloha, una editorial para literatura visceral que trasciende los géneros

Y la ha fundado una mujer que aún no tiene 30:

  • De momento cuenta con dos títulos: 'Crítica del vicio' y la reciente antología 'She was so bad!'
  • Le gustaría no tener que hacer hincapié en lo del feminismo, pero ya sabemos lo que hay

Forjada en el ámbito de la poesía, las editoriales independientes, los fanzines, los podcast y toda la era de Internet, Adriana Bañares (Logroño, 1988) se ha convertido en poco más de un año en una joven mujer emprendedora con su propio sello editorial que ya tiene dos libros en su haber: Crítica del vicio, de María von Touceda, y la reciente antología She was so bad!, que actualmente se encuentra de gira promocional por diferentes ciudades españolas. Con ella hablamos sobre el papel de la mujer en la literatura underground, la reivindicación del pulp femenino y su proyecto editorial.

Empezaste como poeta en el ámbito alternativo y quien escribe lo hace de por vida, pero ¿Por qué decidiste pasarte del lado de la autoría al del mecenazgo?

Efectivamente todavía escribo poesía, pero me apetecía desde hace mucho tiempo poder dar visibilidad a otros autores que estaban como yo en la misma situación. En 2009 empecé a dirigir y co-editar en La fanzine, una publicación colaborativa en la que ya buscaba la forma de publicar material atractivo con texto e imagen junto a otros compañeros. Más tarde dirigí el podcast Fosfatina de la radio online CCK de Fuenlabrada sobre literatura underground y empecé así a meterme en editoriales independientes, autopublicaciones, pero aun así no éramos visibles, especialmente en el ámbito de la poesía que es en el que yo me movía entonces. Esa carencia que he sufrido yo como autora y el estar constantemente limitada en las editoriales alternativas fue lo que me impulsó a crear Aloha, cuyo objetivo no es otro que convertirse en un proyecto en el que quiero que los autores se sientan seguros y tengan el respeto que se merecen.

Como escritora no te gustan mucho las etiquetas pero en el caso de la editorial ¿Cómo la definirías?

Que es una editorial independiente está clarísimo, sobre todo por los medios de los que disponemos, pero realmente estoy buscando el perfil. Es cierto que hasta la fecha ha sido una editorial más reivindicativa o visceral ya que los dos libros que he sacado han sido muy potentes. Ya lo fue Crítica del vicio, de María von Touceda, que narraba la historia de Eva, una joven estudiante de Arte enganchada a la heroína y ahora la antología She was so bad! enmarcada en el pulp. No me cierro a otros géneros y de hecho quiero un catálogo amplio de propuestas con vistas a crecer, por lo que por ahora me da miedo definirla. Con el tiempo se verá…

Hasta el momento hemos sido reivindicativas y viscerales con Aloha”

Adriana Bañares, fundadora de la editorial

Centrándonos en el lanzamiento de una antología (nada más y nada menos) ¿Cómo surge la idea de hacer She was so bad!?

Fue una locura, la verdad.  Cuando tuve la idea de montar la editorial no pensaba para nada en una antología y menos la que he hecho sólo con mujeres. En ese sentido soy muy reticente a participar en publicaciones o eventos “de mujeres”. Lo considero un reconocimiento de que formamos parte de un apartheid, pero tristemente la realidad me ha demostrado que es necesario hacerlo. Me dio rabia encontrarme con declaraciones como las de Chus Visor o García Baena, grandes editores y reconocidos poetas de este país, así como de editores y compañeros de fanzines con los que he trabajado.

Ante esto, quería dar una respuesta directa a esa actitud deliberadamente machista: No somos una rareza, los géneros literarios no tienen nada que ver con una cuestión de género. Eso debería estar superadísimo ya. Sería como afirmar que “los hombres no son capaces de escribir novela romántica”.

Decides entonces realizar una convocatoria abierta a través de las redes sociales que obtuvo una fantástica respuesta gracias al aluvión de relatos recibidos ¿Qué criterios seguiste para la recopilación de estos 22 relatos que conforman la antología She was so bad!?  

Recibir más de 60 relatos en apenas mes y medio para una editorial tan pequeña como Aloha fue muy destacable. Fundamentalmente lo que buscábamos era pulp con temas que tocaran la fantasía, el terror, el gore, la ciencia-ficción y la mayoría de los que recibimos se acoplaban muy bien. Además, buscaba que no se repitieran demasiado los mismos temas y por supuesto la calidad de los mismos. Buscaba crear un libro lo más ecléctico posible, con disparidad de generaciones, edades, primeras incursiones, veteranía…

En Aloha molesta tener que seguir aclarando que la literatura no tiene género masculino o femenino, o los tiene todos

¿Has descubierto a algún diamante en bruto?

En general todas me han gustado, pero reconozco que hay autoras, para quienes esta era su primera publicación en papel, que me han sorprendido, como es el caso de Isabel Galán. Otras a las que conocía del circuito de la poesía como Tania Panés me ha descubierto una faceta muy interesante como escritora de relatos.

El libro ya va por su segunda edición…

Sí ha sido una locura. La tirada era pequeñita, de 200 ejemplares, pero ha volado antes de que se distribuyera en librerías. El grueso de las ventas se ha producido a través de la página de la editorial y en las dos primeras presentaciones en Barcelona y Madrid. Así que estoy muy satisfecha, ya que vivir de la cultura y de la edición es muy difícil.

 

Hablemos de feminismo… Ya has comentado que no te gustan esos eventos etiquetados “de mujeres” pero la realidad es la que es… ¿Dónde crees que reside realmente el problema? ¿Se trata de un problema de comunicación o de gente influyente que impide darnos visibilidad?

Es una herencia demasiado pesada. Aunque intentemos desprendernos de ello cuesta mucho y nos va a costar. Con demasiada frecuencia se nos valora en función a otros hombres y es una pena que en pleno 2016 señores como García Baena se atrevan a decir que no hay mujeres poetas buenas, corroborando las declaraciones de Chus Visor, entre otras afirmaciones.

Foto: Carlota Lagunas.
Foto: Carlota Lagunas.

Pese a que estos expertos no tienen en mucha estima a la mujer escritora, ¿te atreves a rebatirlos con algún referente femenino en el ámbito literario o de otras disciplinas artísticas?

Una de mis grandes referencias en el género pulp (en relación con la antología) fue Lydia Lunch. La narrativa visceral y sucia que descubrí en Paradoxia fue para mí una verdadera revelación. En cuanto a su gran labor por la difusión de la cultura en este país, desde campos y perspectivas muy diferentes podría citar a Ana Patricia Moya, fundadora y jefa de la editorial digital Groenlandia, a Noelia Illán, editora de la revista La Galla Ciencia, Carmen G. de la Cueva, fundadora de La Tribu de Frida (ahora La Tribu), Sonia Barba, madame del Prostíbulo Poético de Barcelona y Ana Santos, editora de El Gaviero ediciones.  Por supuesto tampoco me olvido de Clarice Lispector, y de Francesca Woodman en fotografía.

¿Crees que se está produciendo un cambio en esa visibilidad de la mujer? Precisamente con iniciativas como la tuya, no ya como mujer emprendedora sino como canal de transmisión para hacernos llegar una multiplicidad de voces que en realidad es una sola.

Sí, estoy de acuerdo en que se está produciendo algún cambio, aunque éste va a ser lento. En gran parte de ese cambio ha tenido mucha importancia Internet, los blogs, la autoedición vía Amazon (aun así, precaria) y las redes sociales. De hecho, los últimos movimientos feministas que he podido vivir en los últimos años han sido posibles gracias a Internet.

¿Cuáles son los próximos proyectos de Aloha?

De momento continuar con la gira de promociones de She was so bad! por diferentes ciudades españolas hasta febrero. El 25 de noviembre sale lo nuevo de Aloha, Riberia, un proyecto fotográfico de Carlos Traspaderne que ilustra un país alternativo a orillas del río Ebro entre La Rioja, Navarra y Aragón y que fue premiado en el XXXI Muestra de Arte Joven de La Rioja. El hecho de que publiquemos a un premiado es un plus para la editorial. Además, también está en marcha la publicación de un cómic para más adelante.

 

  • Ana M. Caballero

    Ana M. Caballero

    Periodista y comunicadora. Gracias al cine, la literatura, los viajes y el arte he podido aprender de la inmensidad y la riqueza de este mundo cada vez más conectado.

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