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Verdeliss: “Me dicen ‘¿Y por qué tienes seis hijos?’ Y parece que tienes que tener algún tipo de conspiración detrás”

¡Hooola YouTube!

· Hablamos con Estefanía Unzu, Verdeliss, sobre su primer libro, ser unos 'bichos raros', conciliación en España, maternidad y críticas

¡Hooola YouTube!

· Hablamos con Estefanía Unzu, Verdeliss, sobre su primer libro, ser unos 'bichos raros', conciliación en España, maternidad y críticas

De pequeña le encantaba escribir e incluir el color amarillo en todos sus dibujos. Se considera torpe y tiene pánico a las abejas. Entre Extremoduro y Barricada se enamoró de su marido, Aritz. Su canal de YouTube tiene más de 1,4 millones de suscriptores. Más de 28 millones de personas han visto el parto vaginal natural de su hijo Julen. Estefi es vlogger, mujer y madre de seis hijos.

La coletilla de madre más famosa de España/YouTube siempre te acompaña…

Ya… Lo importante es que seamos famosas en lo que hacemos cada día, en la cotidianidad, en el día a día con nuestros hijos. Lo de más famosa/menos famosa… es una coletilla que no me gusta aplicar, es fea, como poner una etiqueta.

¿Qué día pasó Estefi, que creó un canal para compartir algún que otro vídeo con compañeras de trabajo y familiares, casi por hobby, a ser Verdeliss, un canal de referencia en temas de maternidad y crianza?

El canal se creó de forma casual: compartir un vídeo con una compañera de trabajo. Hace diez años ya. Estábamos viviendo en Madrid, nuestra familia en Pamplona… y le fuimos cogiendo el gusto a esto de hacer vídeos. Y hay una parte que a mí me encanta: conservar en algún formato una parte de nuestra historia, bien sea escribiéndola, en vídeo… y este formato tiene un carácter mucho más emocional, que te permite conectar, transmitir, sentir todo aquello que nos estaba sucediendo. Y ya cuando me quedé embarazada de mi cuarto hijo quise que aquellos vídeos tuviesen otro trasfondo.

Recuerdo que estaba embarazada, en Madrid, y sentí como que las mujeres vivimos muy en soledad nuestras maternidades. Era mi cuarto hijo, pero seguía enfrentándome a muchas dudas, a muchas inquietudes, a muchas alegrías pero también frustraciones… que es necesario compartirlas. Y no siempre encontramos este soporte o esta naturalidad o normalidad.

Los vídeos comenzaron a tener un carácter mucho más sentimental, más abierto; y creo que fue ahí donde conectamos muchísimo con nuestra comunidad. Fue como una pequeña revolución donde nos dimos cuenta de que las redes sociales acercan a mujeres, a familias… y desde ese momento hasta ahora.

Primer libro: ‘Verdeliss. Un mundo de emociones’.

Estoy muy contenta.  Siempre me ha gustado escribir. Cuando era chiquitita me apuntaba a concursos de redacción, me encantaba escribir cuentos… y supongo que es algo que, cuando vas creciendo, vas aparcando por falta de tiempo, pero en mi caso siempre había estado ahí. De hecho, los vídeos son como esa parte de escribir pero de forma virtual, compartiéndolo con una cámara.

El cuento también lo planteé como un regalo para mis hijos, me hacía muchísima ilusión que mis hijos pudiesen pensar que había escrito un libro para ellos. Fue como cumplir dos objetivos: escribir un libro para mis hijos, porque los protagonistas son ellos, y compartir esas palabras con personas que les pudiese ayudar de alguna forma.

¿Qué enseñanzas destacarías?

Sobre todo… ponernos en los zapatos de nuestros hijos. Por ejemplo, en el libro se habla de cómo gestionar las rabietas, pero lo que se intenta en todo momento es partir de que, para poder saber qué posición queremos encontrar como padres o cuál es la mejor forma de educar a nuestros hijos, tenemos que entender sus emociones, por qué suceden estos conflictos y entender también que no solo sufrimos nosotros.

Parece que siempre nos quedamos con nuestra careta de ‘es que me pone la paciencia al límite’, pero dentro de esta ira hay un niño que está sufriendo, que no es solo un ‘me pongo a chillar porque quiero’, es un me pongo a chillar porque algo está pasando dentro de mí que no me hace sentir bien, que no me hace encontrarme a mí mismo y nosotros, más allá de contagiarnos de este malestar, debemos asumir una postura de comprensión, de amor, de respeto, de cariño. Desde ahí seguir muchísimo nuestro instinto como padres, que creo que es lo que se está perdiendo hoy en día. Yo intento escribir un libro pero procuro, sobre todo, que sea una inspiración, no una norma.

En mi canal, por ejemplo, el tema de las rabietas siempre me había costado tratarlo porque no hay una fórmula mágica en la que poder actuar o acogerte siempre. Y con el libro he procurado explicarlo del modo más completo posible.

¿Habrá más cuentos?

Sí, me gustaría. La idea fue que se tratase de una colección, que cada libro tuviese una temática. Estamos pensando para el próximo hablar del sueño, o de la gestión de los miedos…

¿YouTube te ha cambiado la vida? ¿La plataforma ha influido en algo del ideal de familia que tenías?

Siempre tuve muy claro lo que quería. Tanto mi marido como yo provenimos de familias numerosas y cuando tienes una buena experiencia en el pasado procuras cumplirla contigo y con tus hijos. Las vivencias que tuve con mis hermanas creo que me han construido como persona, me han ayudado en muchos momentos e incluso, a día de hoy, más todavía. Son un gran apoyo en mi vida. Supongo que cuando Aritz y yo tuvimos nuestro primer hijo siempre habíamos tenido la ilusión de poder darle este legado de hermanos. Nos sentimos súper afortunados porque es un modelo de familia que siempre habíamos deseado. Y YouTube, que comenzó como un hobby, puedo decir que se ha profesionalizado y es como una fusión de las dos partes.

La parte negativa son las críticas: últimamente algunos comentarios en tus vídeos se quejan de publicidad excesiva de marcas…

Ya. Obviamente no a todo el mundo le va a gustar lo que hacemos, pero nosotros siempre procuramos ser honestos. Y el tema de la publicidad… es que es nuestra forma de trabajo. También somos muy coherentes con la publicidad que ponemos: tiene que ser algo que coincida con nuestra forma de vida, con nuestros ideales.

Otra de las críticas que has sufrido es la de sobreexponer a tu familia.

Nosotros no compartimos ningún momento ofensivo ni dañino. Y partiendo de ahí, estamos súper tranquilos. Lo que aparecen son momentos muy cotidianos, que vive cualquier familia, donde te puedes encontrar a unos padres en el parque, en el supermercado, yendo de vacaciones, un cumpleaños… Un día a día súper rutinario.

También hay comentarios de que solo muestras la parte ‘bonita’ y casi ‘perfecta’ del día a día.

Me lo dicen mucho, pero no lo veo así para nada. De hecho, cada vez me siento más desorganizada. Hay muchas veces que la casa está hecha un desastre… Igual lo que choca más es la actitud, que sí procuro que sea perfecta. No podemos tener en nuestra mano cómo va a ser cada día, pero sí tenemos en nuestra mano cómo queremos asumir este día a día. Ahí está el verdadero reto.

Y sobre las críticas… Las redes sociales siempre tienen este punto de partir un poco desde el anonimato. El 99% de los comentarios son siempre desde el cariño, incluso a veces nos cuesta procesar esta marea de admiración, pero luego esa parte negativa pesa mucho. Es algo con lo que tenemos que aprender a lidiar. Es un gran aprendizaje de autoconocimiento, y si te sientes conforme con lo que haces es a lo que te tienes que agarrar. Hay momentos mejores, momentos peores, pero seguimos luchando por ello. Es una forma de vida y de trabajo que hemos elegido y que creemos que nos está haciendo muy bien.

¿Qué te hace sonreír?

Sobre todo ver crecer, sana, feliz, a mi familia. Estamos en una etapa en la que todo nos va súper bien en tema familiar, en tema laboral también. Estoy ahora con varios proyectos, el libro, una firma de moda para bebés que acabo de lanzar, también con la construcción de una nueva casa… Está sucediendo tanto bueno en estos momentos que lo difícil es decir qué no me hace sonreír.

Adelante.

Jajaja pues las prisas. Me doy cuenta de que llevamos una vida que va tan acelerada que echo de menos el tener más ratitos de meditación, bajar un poco el ritmo quizás. Y el tema de las redes sociales y las críticas también es muy duro a veces, no siempre estás ‘fuerte’ para asumirlo todo.

De pequeña practicabas Atletismo y uno de tus retos es correr una maratón.

Bueno, es de esas propuestas que se lanzan al aire jaja Creo que nunca podría hacer una. Justo hace unos días mi marido corrió su tercera maratón, pero cada vez tengo más clara la idea de utilizar mi tiempo libre para relajarme, no para hacer un deporte y que me consumiese más energía jaja Así que quizá cuando pasen unos años… pero por ahora lo he desechado.

¿Por qué crees que es tan difícil la conciliación familiar y laboral en España?

Lo ponen muy difícil, sobre todo si eres mujer. Si hablamos de condiciones en el trabajo, somos nosotras las que tenemos que asumir la mayor parte de las veces el decidir entre querer crecer en el mundo profesional o querer crecer como madres. Los hombres no suelen tener esta tesitura, somos nosotras las que tenemos que renunciar a lo uno o a lo otro.

Está todo hecho de tal forma que conciliar tu vida familiar con tu trabajo… es que no hay recursos, no hay posibilidades, no se priman las necesidades de los niños, como sí ocurre en países nórdicos, por ejemplo, donde prevalece el que un niño se sienta bien realizado.

Se han dejado de lado los tiempos, la dedicación. Cuando quieres ser madre te apetece estar al 100%. Mi trabajo ahora lo puedo realizar desde mi casa; hasta mi cuarto hijo sí trabajaba fuera y hacía auténticos malabarismos: trabajaba de noche, apenas veía a mi marido lo justo para hacer el cambio de turno… Y la sociedad no nos los pone nada sencillo, no hay otras opciones.

¿Cómo es ser madre de familia numerosa en una sociedad que tiende a retrasar la maternidad y cuya natalidad desciende?

Me hace mucha gracia porque somos como unos ‘bichos raros‘. A veces me dicen ‘¿Y por qué tienes seis hijos?’ Y parece que hay algún tipo de conspiración detrás o tienes que tener algún motivo. Esto lo he decidido porque es nuestro modelo de familia ideal, y veo que hay muchas etiquetas en nuestra sociedad.

Cuando tienes un hijo enseguida te están achuchando: ‘¿cuándo tendrás el segundo?’ Cuando nace el segundo, si es de diferente sexo, perfecto: ‘ya te quedarás contenta, has tenido una parejita’; si es del mismo sexo: ‘anda, tienes que ir a por el tercero porque tienes que tener el niño y la niña’. Cuando vas a por el cuarto ya pasas a ser un ‘bicho raro’: ‘igual te has pasado, cuatro hijos, qué haces’… Parece que está todo tan hecho sobre como tenemos que hacer, sentir, ver, que… pues imagínate con seis hijos.

¿Qué consejo darías a una madre primeriza?

Que no se deje llevar por todos los consejos que le van a dar jaja Recuerdo que con mi primer hijo no lo disfruté tanto por todas las dudas que tenía sobre la propia maternidad, sobre cómo hacer las cosas. Estamos tan expuestas a tantas fuentes de información que nos hacen perdernos a nosotras mismas. Y supongo que les pasa a todas las madres, que el primer hijo es como nuestra primera prueba. Lo importante es escucharte siempre a ti misma.

  • Cristian Buades

    Por Cristian Buades

    Dicen que soy periodista, aunque algunos me llaman juntaletras. Tweetdeck humano, rastreador, un tipo serio.

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