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Triclosán: qué es, en qué productos está y por qué alertan sobre sus efectos en la salud

Un estudio vincula el triclosán con inflamación y cáncer de colon:

· El Comité Científico para la Seguridad del Consumidor de la Comisión Europea (SCCS) recomienda limitar su uso

· Está presente en jabones, champús, desodorantes, pastas de dientes...

Un estudio vincula el triclosán con inflamación y cáncer de colon:

· El Comité Científico para la Seguridad del Consumidor de la Comisión Europea (SCCS) recomienda limitar su uso

· Está presente en jabones, champús, desodorantes, pastas de dientes...

Una investigación de la Universidad de Massachusetts (EEUU) ha vuelto a poner el foco en el triclosán, un antimicrobiano que lleva años siendo estudiado y limitado por organismos europeos por considerarse peligroso para la salud y el medioambiente.

Para este último estudio, llevado a cabo en ratones, los investigadores expusieron a los animales a dosis bajas de triclosán durante tres semanas. Tras este periodo, observaron una inflamación de colon de bajo grado y atisbos de colitis y cáncer de colon asociado. No obstante, estas conclusiones no son demostrables para la salud humana, ya que la administración del compuesto a los ratones fue por vía oral, algo difícil que ocurra en humanos (habría que ingerir jabón o pasta de dientes adrede, cosa muy poco recomendable).

No es el primer estudio que alerta sobre el triclosán, un biocida ampliamente utilizado desde hace más de 40 años. En altas concentraciones, es eficaz para acabar con un gran número de microorganismos diferentes, incluidas bacterias. En bajas concentraciones no los mata, pero detiene su propagación. Este compuesto está presente en los cosméticos, donde actúa como conservante. También se emplea en jabones y pastas de dientes (para controlar la placa y mejorar la salud de las encías).

Concentración máxima del 0,3%

Respecto a estos productos, el Comité Científico para la Seguridad del Consumidor de la Comisión Europea (SCCS) adoptó un dictamen sobre la seguridad del triclosán para la salud humana en 2009, considerando que “el uso continuado de triclosán como conservante en la actual concentración máxima del 0,3% en todos los productos cosméticos no era seguro para los consumidores debido a la magnitud de la exposición agregada“. No obstante, el SCCS consideró que su uso legal a una concentración máxima del 0,3% era seguro en dentífricos, pastillas de jabón, jabones líquidos, geles de ducha, desodorantes, polvos faciales y cremas correctoras.

Otro estudio de la Universidad de Massachusetts, en 2017, señalaba que la acumulación de triclosán en las cerdas de los cepillos dentales podría multiplicar de 7 a 12,5 veces la dosis diaria de exposición al componente.

En un artículo en El País, Bernardo Herradón, investigador en el CSIC, explicaba que la presencia de triclosán en las pastas de dientes estaba, sobre todo, en aquellas etiquetadas como ‘Acción total‘, de uso más habitual en Estados Unidos y en el Reino Unido que en España.

Cómo afecta al medioambiente

En julio del año pasado, un trabajo conjunto de la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad de Coruña alertaba de que el triclosán estaba apareciendo en los ecosistemas acuáticos, ejerciendo efectos tóxicos sobre organismos como las algas. La UE calcula que aproximadamente la mitad del compuesto no se biodegrada cuando llega a aguas residuales, terminando en los lodos de tratamiento y pudiendo introducirse en el medioambiente si se utilizan dichos lodos para fertilizar los suelos agrícolas.

Además, en bajas concentraciones, el triclosán, como cualquier otro biocida, podría contribuir a la selección de bacterias más resistentes que, a su vez, podría derivar en resistencia a otros biocidas o antibióticos.

Pese a que la mayoría de los estudios se han enfocado en animales y no en humanos, los investigadores avisan de que, aunque se conozcan los efectos dañinos del triclosán en grandes cantidades, no se conocen qué efectos podría producir a largo plazo si se ingiere en dosis pequeñas. Por eso insisten en actualizar las normativas que regulan el uso de este antimicrobiano y que las empresas identifiquen alternativas más seguras y eficientes.

  • Eslang

    Por Eslang

    Se escribe con e. Se nos da mejor contar historias que ponernos nombre.

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